Grijalva| caudal de creación

"Sara Regalado * CP. En la amplia e inquieta curiosidad del escritor e investigador Mario Nandayapa ha entrado también, como en muchos otros creadores, la inspiración a partir del río Grijalva, un caudal que lleva en sus aguas el espejo en donde se han reflejado inquietudes artísticas de todo tipo; y de esto habla justamente Nandayapa en su libro ""La catedral del abismo (literatura sobre el río Grijalva de Chiapas)"", que será presentado hoy a las 17:00 horas en el Malecón de Chiapa de Corzo, dentro del I Festival del Río Grande, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente.

""Realicé una investigación que pretende fomentar los estudios acerca de las literaturas escrita y oral sobre el río Grijalva de Chiapas. Quiere contribuir a la creación de espacios para la reflexión, la investigación y la producción científicas que superen las fronteras locales y ofrezcan una perspectiva de conjunto. Se propone difundir los estudios que analicen e interpreten las culturas de depresión del estado de Chiapas, de manera que contribuyen a recrear, reproducir e interpretar la heterogeneidad cultural de Chiapas en los nuevos tiempos y en las nuevas condiciones, haciendo uso de la impresión en serie que ayuda a complejizar las imágenes de la región"", comenta el especialista sobre la relación cultural y de investigación que ha entablado con el ""Río Grande"".

Según explica Nandayapa, existe una demanda en aumento sobre información impresa y oral de carácter regional de Chiapas. Desafortunadamente, no figura trabajo alguno impreso o inédito que aborde la temática existente sobre el río Grijalva; esta ausencia confirma la pertinencia de operar una investigación aplicada que otorgue como resultados un banco de datos y una breve selección publicada y distribuida en forma de libro: ""El presente trabajo oferta una serie de voces que han recurrido a diversos discursos literarios (poesía, narrativa, crónica, teatro) para ofrecernos un vital testimonio que nos provoque y nos conduzca a reconocernos a nosotros mismos, desde un estadio cultural, histórico y geográfico"".

Sobre el libro y, en general, sobre la temática que aborda el mismo, Roberto López Moreno, escritor y Premio Chiapas, ha comentado: ""Entre hablar de la literatura escrita en Chiapas y la literatura chiapaneca, cuenta con mayor acierto la segunda expresión, pues en rigor, no se habla de la escritura hecha en un lugar determinado, sino de una escritura que ha creado sus propios códigos, sus propios matices, su propia tesitura, única e inconfundible voz con diferentes acentos que dan sustancia y altura al tronco que forman y del que proceden"".

Entre los textos que en esta publicación se presentan y analizan están, en el género de la poesía, por ejemplo, ""Carta al río Grijalva"", de Mariano Penagos Tovar; ""En lancha por el Cañón del Sumidero"", de Juan Carlos Bautista; ""Al Río Grande"", de José Emilio Grajales; ""El agua desdichada"", de Efraín Bartolomé, entre muchos otros.

Aunque también en otros géneros se ha desarrollado literatura en torno al río Grijalva, resalta, como siempre, el afán de Nandayapa de mostrar primicias valiosas, como en el caso del texto inédito y que dejó incompleto el escritor Juan Rulfo, al que tituló ""La Isla de los Gatos"", y que en seguida se presenta.

""El Grijalva es un río idiota. Miles de metros antes de su desembocadura, ya cuando viene por lo planito y puede echarse a descansar para siempre en el Golfo de México, le entra lo loco y se desborda hacia todos lados como cualquier animal matrero que no quiere enderezar camino. Allá a unos cuantos pasos el mar lo está esperando con sus aguas aplacadas, las olas sin aliento para que el Grijalva entero venga a dormir y a olvidarse de tantos padecimientos; pero el canijo río parece perder de pronto la memoria, se olvida que ha venido noche tras día, por semanas, perforando la montaña, las rocas, encajando con violencia los duros brazos en la selva a fin de encontrar una cuna donde aliviar sus trabajos y, de repente, como si dejara las cosas para mañana, simplemente se olvidará de que fue río, dispersa su corriente entre pantanos de agua podrida, convirtiendo la enorme fuerza con la cual partió la tierra, en quietas nubes vaporosas abrazadas a los viejos troncos que él mismo desgajó para ensanchar sus riberas. Después, el agua sobrante toma la vía mansa del mar, adonde llega hervido en calor y cubierto con toda la basura de Villahermosa.

No es posible encontrar otro río tan idiota como el Grijalva. Y eso lo digo porque viví muchos años sobre sus espaldas, en un islote hoy conocido como Isla de los Gatos. Claro que no me refiero a todo el río. Arriba es diferente. Pero la forma estúpida como se comporta aquí, ante la desembocadura del delta, es cómo para torcerle el pescuezo a este río y a cualquiera que hiciera algo parecido. Eso de que tamaño caudal y tantísima fuerza se detengan para irse chiflando por allí a fabricar pantanos es lo que me revienta. Sí señor.

Sobre todo cuando el mar está que se muere por acurrucarlo en sus entrañas. Por algo le pusieron al Golfo de México el nombre de Seno mexicano. Fue por eso y nada más. Al Grijalva se le ha de haber olvidado cuál era su seno.

Bueno, si me preocupo por este mentado río es porque tengo cierto parentesco con él. Hermanos, sabe usted. Somos hermanos de sangre. Además yo... bueno lo he navegado desde aquí hasta el Sumidero muchas veces. Él me crió, para decirlo en pocas palabras. Lo demás imagínelo. Bueno, como pienso que usted es incapaz de imaginar nada, le contaré algunos detalles, algo..."".

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