Grupo Firme está bajo la lupa

El fin de semana, Grupo Firme ofreció un concierto en el estadio Arturo C. Nahl, en La Paz, Baja California Sur, donde su interpretación del narcocorrido “Se fue la pantera” generó controversia, a pesar de las advertencias previas de las autoridades locales sobre la sensibilidad de este tipo de canciones.

Antes de cantar el polémico corrido, Eduin Caz, vocalista de la banda, se dirigió al público señalando que interpretar la canción podría poner en riesgo la realización del evento, dada la recomendación oficial de evitar este tipo de temas. Con su característico tono irreverente, Caz preguntó al público si podían cantar la canción, asegurando que él acataría las indicaciones de las autoridades.

Sin embargo, la situación dio un giro cuando una mujer del público levantó un cartel con el mensaje: “Aquí traigo pa’ La Pantera”, haciendo referencia a la posibilidad de pagar una multa por interpretar el corrido. Ante esto, el vocalista no dudó en responder: “¡Ya ni modo, si nos apagan el concierto, a chingar a su madre!”

Este incidente provocó que la Procuraduría General de Justicia de Baja California Sur (PGJE) abriera una investigación sobre la interpretación de la canción. En paralelo, la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero, confirmó que el caso estaba siendo atendido por la procuraduría, que trabaja en conjunto con el ayuntamiento para dar seguimiento al asunto.

¿De qué habla el tema?

En varias ocasiones, Grupo Firme ha insistido en que sus narcocorridos están inspirados en personajes ficticios; sin embargo muchos han relacionado “Se fue la Pantera” con la figura de Jesús Esteban Espinoza Velázquez, conocido como “La Pantera”, quien supuestamente fue un operador del Cártel de Sinaloa, y quien fue asesinado en La Paz en 2014.

Aunque el corrido no menciona su nombre real, lo hace bajo el alias “Rosario”, un recurso frecuente en este tipo de canciones para ocultar identidades. La letra describe cómo este personaje se involucró en el crimen organizado desde joven y cómo su vida terminó trágicamente en una emboscada en la carretera La Paz-Los Planes, en Baja California Sur, donde su vehículo fue atacado a tiros.

En aquella ocasión, se dice que en el lugar del crimen quedó marcado por cerca de 40 casquillos de armas de grueso calibre.