En la actualidad, gracias a su obra y trabajo hoy a Juan José Arreola lo reconocemos como una figura imprescindible para el crecimiento y fortalecimiento de la cultura en México. Además de dejar un legado para las nuevas generaciones de escritores.
Para celebrar el centenario de su nacimiento, lo recordamos con cinco de sus obras más memorables.
Confabulario
En 1952 se publica una de sus obras cumbres, que fue galardonada con el Premio Jalisco de Literatura un año después. Se trata de uno de sus libros donde se recopilan una depurada selección de sus mejores cuentos. El erotismo, elementos mágicos y fantasmagóricos, así como una exploración de los miedos del ser humano en un mundo contemporáneo son los elementos que componen esta obra.
La Feria
En sus páginas se recogen fragmentos, textuales o deformados, de la más variada tradición oral y escrita de Ezequiel y de Isaías, de los Apócrifos y de los rincones de un pueblo imaginado al sur de Jalisco. Arreola plasma en este libro los recuerdos de su infancia, de cosas leídas, y el realismo mágico de personajes peculiares y de ambientes singulares.
El último juglar
Escrito en 1998, es quizá una de obras más íntimas del escritor. En él se revelan las charlas que Arreola tuvo con su hijo Orso. Una plática apasionada y dulce, otras triste y amarga, pero siempre con anécdotas verdaderas.
Estas páginas mías
En 1985 el Fondo de Cultura Económica publicó esta antología de la obra del escritor, preparada por él mismo, en la colección Biblioteca Joven. En su presentación escribió: “Ahora surge de pronto la oportunidad de este libro, y la aprovecho inmediatamente para ofrecer a sus lectores lo que escribí en mi horas juveniles, cronológicas y espirituales. Viejo a más no poder como representante de una literatura a punto de extinguirse, me anima el afán de renovarme en jóvenes nostálgicos de una vida más bella: cosa que no ha sido, pero que puede ser y que será”.
Bestiario
Arreola nos expone su particular colección de animales que, a través de su visión poética e irónica, también (y sobre todo) le sirve para examinar al ser humano. Para la concepción de este libro, entendido como un todo conceptual, Arreola combinó textos suyos ya publicados y los distribuyó en cuatro partes: “Bestiario”, “Cantos de mal dolor”, “Prosodia” y “Aproximaciones”.












