Gustavo Manuel, el cantautor de la historia sin rostro

Gustavo Manuel, el cantautor de la historia sin rostro

A 18 años de la creación de la Asociación de Autores y Compositores de Chiapas, que ahora es presidida por el intérprete y compositor Gustavo Manuel Clemente Tovilla, esta agrupación busca que la gente sepa más de su trabajo, que tengan más reflectores y que sus creaciones sean valoradas.

En entrevista, el actual presidente de la organización que lleva a cabo sus reuniones en la casa de la cultura de esta ciudad habló sobre la labor del compositor y sobre su trayectoria.

Si estuviera en sus manos, ¿qué mejoras haría para sus compañeros y para la asociación?

Los logros han sido un poco escasos en estos 18 años, pero le hemos batallado mucho porque no tenemos los recursos y las puertas no se nos abren tan fácilmente. Quisiera que la asociación tuviera sus propias oficinas donde estar y atender a su gente; que tuviéramos todos los recursos para hacer nuestras producciones, y que se diera la oportunidad a todas las editoras profesionales que hay en el país de recibir la música de nosotros los compositores chiapanecos. Que nos dieran la oportunidad de grabar, pues el sueño de nosotros los compositores es escuchar nuestras canciones entre la gente.SUS INICIOS¿Cómo fue su primer contacto con la composición?Déjame contar que soy originario de Tuxtla Gutiérrez. Mis primeros acercamientos con el arte de hacer canciones fueron cuando estaba en la época de secundaria; ahí aprendí a tocar la guitarra y descubrí que se me daba la habilidad de crear canciones.

Mis primeros temas fueron en coautoría con mi amigo César Amín Aguilar, de quien le escuché una canción y me fascinó, y poco a poco comencé a tomar fuerzas en la composición, que en ese entonces eran baladas románticas por los grupos famosos de aquella época.

¿Cuál fue la primera canción que compuso?

La primera canción que compongo completamente solo se llamó “Invierno cruel”, que por cierto tuve la oportunidad de grabar hace no mucho una versión completamente acústica, que fue interpretada por una amiga que se llama Lizeth Ibarra, canción que se incluye en una producción de Navidad que fue producida por nuestra asociación.

¿Tuvo alguna vez la oportunidad de profesionalizarse en la creación artística?

Sinceramente, mi preparación ha sido más que nada empírica. A base de estar escuchando música de otros autores he empezado a observar cómo construyen sus letras, los ritmos que se manejan, los diferentes géneros musicales. Creo que es muy importante eso para nutrirse de todo lo que uno tenga la oportunidad de escuchar, y a raíz de ahí poder transmitir las vivencias propias o, a veces, historias cercanas de gente que te rodea y hacer las canciones.

Ha sido básicamente de esa manera porque no hay aquí en Chiapas, lamentablemente, un taller o curso de creación de canciones. Por ejemplo, se imparte muchos talleres pero no hay un taller de composición que te enseñe a componer. Generalmente el compositor se viene haciendo solo y, a veces, de repente trata de hacer algo en coautoría con otras personas para ir compartiendo sus experiencias.TRABAJOS¿Qué discos fueron los primeros en los que participó?Participé en dos producciones hechas por la Asociación de Autores y Compositores de Chiapas. La primera fue una que se sacó para las festividades del Día de las Madres; se llamó Una canción de amor para las madres, y la segunda fue una producción que sacamos con motivo de la Navidad.

¿Tiene alguna producción propia?

Tengo un disco que fue hecho en una versión muy austera, completamente acústica (guitarra con mi propia voz y mis canciones). Es un disco al que yo titulé Una historia sin rostro. En ese tiempo estaba muy de moda el levantamiento armado, el conflicto de los Altos de Chiapas, y en una canción plasmé esa situación que estaba pasando. Fueron dos situaciones que me llevaron a llamar así el disco; en primera, por el Subcomandante Marcos que nunca mostró su rostro, y la otra es porque muy pocos conocen mi faceta como compositor. En ese disco incluyo nueve canciones y dos más de otros compositores como Silvio Rodríguez.

Canción para el Bicentenario

Hay una canción que me dio mucha satisfacción y que conservo muchísimo, que fue hecha en 2010 y que titulé “México 2010”. Es una canción que habla del sentido patriótico nuestro como mexicanos. Tiene un buen arreglo debido a que me lo hizo el músico Toño Coutiño.

Experiencia como compositor

En el año de 1992 me enteré de la convocatoria de un concurso internacional que fue organizado por un taller independiente en la Ciudad de Mérida, al cual me inscribí mandando mi tema, que fue seleccionado. Ese año recibieron más de 600 solicitudes, de las cuales nada más aceptaron 58 y yo quedé en esa lista, luego ya no pude pasar a las siguientes fases pero fue una gran experiencia de aprendizaje al convivir con cantautores de diversas partes del mundo.