"Verónica Huesca * CP. La primera publicación de las cuatro que formarán la serie dedicada a los elementos naturales, como el agua, la tierra, el aire y el fuego, de la autoría del célebre escritor y narrador chiapaneco Eraclio Zepeda, se presentará el día de manana 17 de agosto a las 19 horas en el Auditorio del Museo Regional de Chiapas de la ciudad capital.
Bajo el título de ""Las grandes lluvias"", este primer libro de la tetralogía, editado por el Fondo de Cultura Económica, contiene un fondo histórico afincado en la tradición narrativa latinoamericana que inicia en 1836 y en la que se cuenta la historia de amor de Juana Urbina, una joven rica, sabia e inteligente que vive en San Cristóbal de Las Casas, antes Ciudad Real.
Inicio de la tetralogía
En entrevista exclusiva con el autor, explica: ""Esta tetralogía de novelas tiene como objeto poner un espejo en la cara de Chiapas. Es una saga en la cual una familia va contando sus historias durante más de cien anos"".
""`Las grandes lluvias´ empieza en 1836 y está bajo la invocación del agua, como el primer elemento de la naturaleza; entonces son las trombas y las inundaciones a las que Chiapas siempre ha estado expuesto, ocasionando que los caminos, que siempre fueron difíciles, lo estuvieran aún mas"", senala Eracalio Zepeda, cuyas obras se han caracterizado por reflejar la historia y la vida social de la entidad.
Esta novela tiene como punto central la historia de una joven, Juana Urbina, que fue atropellada por los usos y costumbres de la época, cuando su padre la casa por conveniencia con un viejo rico, gobernador del estado, don Mariano Montes de Oca, matrimonio que nunca se consuma, al morir éste.
Retrato de la vida social
Pero al mismo tiempo es un fiel retrato de la vida social que existía en San Cristóbal en el siglo XIX, convirtiéndose en un canto de amor a Ciudad Real con sus caminatas y cabalgatas por el centro de la ciudad y sus alrededores, narrados bajo la lengua del voceo.
Pero también, majestuosamente, Eraclio Zepeda recrea los estratos sociales de ese entonces, con la presencia de los indios chiapanecos, de los indígenas tlaxcaltecas, amigos de los conquistadores; los indígenas guatemaltecos -quienes llegaron con Pedro de Alvarado con el propósito fallido de ganar ante Cortés la conquista de Chiapas-, y también se dilucida la presencia de los negros africanos.
""Hay un elemento nuevo para muchos chiapanecos y antiquísimo para Chiapas, es la presencia de los negros. En el siglo XVI habían 3 mil castellanos y 6 mil negros africanos. La marimba no vino de milagro, vino por los africanos. Eran esclavos de campo, eran los criados que servían cuando los amos dormían, mientras que los indios eran los criados de los criados"", refiere Zepeda.
Sin embargo, en esta narración no existe la presencia de la marimba, porque este instrumento, en 1836 y los anos inmediatamente posteriores, estaba constrenido a la cultura africana que acababa de ser liberada en la Frailesca y se dirigió hacia Jiquipilas, lugar donde comenzó a crecer la marimba; ""en el segundo libro aparecerá en su forma inicial"", agrega.
Cabe senalar que todos y cada uno de los personajes son reales, al estar basada en documentos, cartas, diarios y archivos propiedad del autor, por lo que Juana Urbina en la historia, es en realidad Juana Zepeda, la bisabuela de Eraclio Zepeda.
""Llevo 40 anos escribiendo este libro. No quise ponerle Juana Zepeda (a quien va dedicado el libro) para no constrenir al personaje, para que fuera mas libre. La única descripción que hay de Juana es una carta que escribe mi tía abuela Luz Zepeda, como tres días después de la muerte de su madre, donde la describe como una mujer bella, porque sólo alguien así se atreve a hacer esas cosas. Poseía un gran sentido del humor, pues le gustaba hacer imitaciones"".
Juana es el símbolo de la lucha de las mujeres chiapanecas, en la búsqueda de su dignidad y libertad para poder ser duena de su cuerpo, su inteligencia y su destino, cosas que logra gracias a su amor por los libros y a su determinación. ""Con libros, se puede luchar mejor"", enfatiza Zepeda.
""A mí me interesó hacer una muestra de amor a las mujeres fuertes que han sido capaces de edificar el siglo XX y XXI. Juana misma, mi abuela, mi tía, mi mamá, Elva Macías (su esposa y reconocida escritora), mi hija Masha (artista plástica), son mujeres que no están sentadas chupándose el dedo, siempre están luchando por sus ideales. Por otra parte, fue agradable y emocionante el hecho de que toda mi familia proviniera de Juana, porque ella rompió con su familia original, entonces yo tuve la fortuna de poderme embarazar de ella y darla a luz; la inventé"".
Este jueves 17 de agosto no se pierda la presentación de ""Las grandes lluvias"", en la que participará el poeta chiapaneco Enoch Cancino Casahonda, Hernán Lara Zavala, escritor y cuentista de origen yucateco y, por supuesto, el autor; siendo la moderadora, la también escritora Elva Macías.
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