Hacen sonreír a niños y grandes

Actualmente las clásicas canciones de Cri-Cri no son las que fácilmente se pueden encontrar en la radio o la televisión, pero la trascendencia de las melodías de Francisco Gabilondo Soler tienen tal impacto que las nuevas generaciones las siguen escuchando.

Si bien muchos adultos de hoy en día crecieron de la mano de Cri-Cri, los niños han heredado ese gusto de los padres. Esto se pudo corroborar este sábado cuando el espectáculo Tiliches, tambaches y cachivaches, que retoma la música de Gabilondo Soler, comenzó una breve temporada en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, luego de haberse presentado en el Palacio de Bellas Artes y en el teatro Metropólitan.

Dirigido por Andrea Gabilondo, (hija del famoso cantautor) el espectáculo escénico y multidisciplinario llegó renovado y con influencias un tanto retro.

Durante poco más de una hora, es show ilustró las canciones y cuentos que inmortalizaran al “Grillito Cantor” y que saltaron de la radio a la televisión.

El montaje se basó principalmente en 22 actos, entre cuentos y canciones como “Che araña”, “La marcha de las letras”, “Canción de brujas” y “El ratón vaquero”, así como personajes, cuentos y temas que solamente fueron narradas en los años dorados de la XEW y que hoy están viendo por primera vez la luz en un escenario en vivo.