México * EFE. Restauradores del castillo de Esztergom, Hungría, descubrieron en su interior un fresco que atribuyen al pintor renacentista italiano Sandro Botticelli (1445-1510). El fresco es una representación alegórica de la templanza, una de las cuatro virtudes cardinales, y se encontró en la pared de los aposentos del castillo, llamado Salón Vitéz János. Cuando János Vitéz fue arzobispo de Esztergom, invitó a pintores de Florencia y al parecer mandaron al joven Botticelli.











