Un templo prehispánico dedicado al dios Ehécatl-Quetzacóatl, de más de 600 años, fue descubierto en la zona arqueológica de Tlatelolco, en el norte de Ciudad de México, dieron a conocer arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Se trata de una estructura circular de 12 metros de diámetro y más de metro y medio de altura, localizada tres metros por debajo del nivel de la calle, en un predio privado, donde una firma constructora erige un centro comercial.
El hallazgo de los arqueólogos ocurrió en 2014, aunque fue hasta mediados de este año que concluyeron los trabajos de salvamento arqueológico y consolidación del templo.
Este, según el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, se encuentra constituido por dos etapas constructivas; la más reciente está fechada en el 1392 de nuestra era, asociada con la segunda y tercera etapa constructiva del Templo Mayor de la gran Tenochtitlán.
Consta de una parte circular en el costado poniente y la cara oriente es cuadrangular. Dentro se encuentra otra estructura de una etapa anterior, en cuyo fechamiento aún trabajan los arqueólogos. Es una “estructura singular” en el altiplano mexicano, bicónica, de acuerdo con los investigadores.
En conferencia de prensa, efectuada, que encabezaron el titular de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, Pedro Francisco Sánchez Nava, y Matos Moctezuma, se precisó que dentro del templo fue encontrada una cista (especie de urna mortuoria) con el esqueleto de un bebé.
Los restos no presentan muestras de ser un sacrificio y, según los arqueólogos, se trata de “una ofrenda de clausura” de la primera etapa de construcción del templo.












