En el año 2018 se hicieron grandes hallazgos para la historia universal en el campo de la Arqueología, a niveles nacional e internacional, como fueron la Casa de Júpiter, en el sur de Italia, y la escultura de Pakal en la zona arqueológica de Palenque, Chiapas.
Entre los descubrimiento mundiales que se dieron a conocer está un fresco con la imagen del padre de los dioses romanos en uno de los muros de una lujosa vivienda, ahora conocida como la Casa de Júpiter.
La gran erupción del volcán Vesubio, el 24 de agosto del año 79 d.C., alcanzó la ciudad romana de Pompeya, que resultó enterrada bajo las cenizas. Casi mil 940 años después los arqueólogos siguen sus trabajos de rescate y han detectado objetos y datos importantes que dan una idea más clara sobre cómo era la vida en esa urbe.
Entre ellos están el atrio central de la Casa de Júpiter, columnas, varias habitaciones y los frescos que pueden apreciarse claramente en las paredes como esa obra dedicada a Júpiter, en medio de una decoración de la época temprana de Pompeya, al estilo “vintage”. Esta labor arqueológica se dio a conocer en agosto de 2018.
En Egipto también continúan los hallazgos, como el que en noviembre reveló el ministro de Antigüedades, Jaled Anani: una tumba que data de hace tres mil años y que según investigadores pertenecía a un sacerdote del Templo de Amón, uno de los dioses más importantes de aquella cultura.
El equipo de arqueológicos descubrió en Luxor, en el sur del país norafricano, la tumba de esa persona que vivió durante la dinastía XIX Faraones, entre 1292 y 1186 a.C. y en cuyo interior descubrieron el sarcófago, una máscara fúnebre y otros objetos, así como frescos aún con colores fuertes plasmados en las paredes del lugar.
Solamente un mes después el mundo se asombró ante otra tumba que, increíblemente, ha permanecido intacta desde hace cuatro mil 400 años y en la cual se detectaron pinturas, esculturas de otro sumo sacerdote, su esposa y su familia.
También descubrieron relieves, escenas de su vida cotidiana pintadas en los muros y hasta la fachada de la tumba, que está en la zona de Saqqara, cerca de El Cairo, anunció a su vez el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, Mostafa Waziri.
El trabajo arqueológico no se ha limitado a esos territorios. En la zona de Palenque, en el sur de México, especialistas en conservación develaron una cabeza modelada en estuco, que representaría al gobernante maya K’inich Janaab’ Pakal, así como una subestructura y una ofrenda maya en el edificio llamado El Palacio.
La escultura parece que simboliza a Pakal, llamado “El Grande”, y se localizó al este de la Casa E, junto a un depósito ritual de cerámica, restos de fauna, minerales y otros elementos.
Esos hallazgos se derivan del proyecto que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la embajada de Estados Unidos impulsan en pro de la conservación arquitectónica de El Palacio y la Tumba de Pakal.












