Harry Styles evoluciona en la moda

Más allá de su lado musical, si algo caracteriza a Harry Styles es su refinado gusto por la moda. Antes de terminar el 2020, por ejemplo, no solo se convirtió en el primer hombre en aparecer en solitario en la portada de la revista Vogue, sino que además llamó la atención por aparecer usando un vestido.

Esa no ha sido ni la primera ni última vez que el cantante rompe con las normas de lo establecido sumándose a la idea de que la ropa no tiene género. Faldas, un tutú, medias y encajes forman parte de sus atuendos más destacados, como por ejemplo el Gucci en color negro que llevó a la gala del Met de 2019 donde además usó tacones.

“En el mundo siempre hay estándares de masculinidad que se tienen que cubrir, ciertas dimensiones de cuerpo, tonos, incluso músculos, bello facial, etc. entonces esto también aplica para la ropa que se usa cuando te identificas como hombre, lo que sucede con Harry es que en algún punto de esta evolución musical que tiene él o su equipo han decidido ponerlo a jugar a coquetear”, considera el experto en moda Johnny Carmona.

“Su estilo es juguetón y coqueto con estas cuotas de masculinidad básica que nos exige el mundo occidental en el que vivimos: ciertos cortes, pantalones, colores, texturas y hay muchos lugares prohibidos sobre las transparencias, las gasas, los volúmenes, faldas y ciertos colores usados como color principal como el amarillo”, destaca.

Harry, quien saltó a la fama dentro del grupo One Direction después de participar en el reality show The X Factor, cumplió 27 años este lunes 1 de febrero.

Pero qué tanto trasfondo hay en cuanto a su imagen. El experto considera que retar a la masculinidad tóxica siempre es controversial y garantiza la atención para bien o para mal, pero duda que Styles realmente luche contra la llamada “masculinidad tóxica”.

“Yo no sé si esté luchando, yo más bien diría que está jugando con las cuotas de masculinidad, con lo que está establecido porque está chavo, porque está joven, quiere de alguna manera destacarse en una carrera musical en donde ya hay muchos que son parecidos”, comenta.

“Mientras exista este halo de heterosexualidad aplauden que usen vestido, falda. Un caso es el de J Balvin o Bad Bunny que se pintan las uñas y es como de ‘ay, qué padre, qué divertido, alguien luchando contra la masculinidad tóxica’ pero cuando alguien ‘gay’ o no heterosexual hace lo mismo no es igualmente aplaudido”, sentencia.

Al respecto Carmona explica que hay un término llamado queerbait y queerbating y se refiere a posar como lo que hace Harry Styles, y otros ejemplos recientes como el de Alejandro Speitzer.