Hay que aprender a leer como las tablas de multiplicar

Felipe Garrido escrito mexicano condecorado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015 en el campo de lingüística y literatura. Cortesía
Felipe Garrido escrito mexicano condecorado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015 en el campo de lingüística y literatura. Cortesía

Obligar a los niños a que lean en casa o en la escuela no es tan perjudicial como se piensa, afirma el escritor y editor jalisciense Felipe Garrido (Guadalajara, 1942).

El narrador, quien es reconocido como uno de los principales promotores de la lectura en México, creó los dos principales programas que en ese ámbito ha tenido el país.

“Antes se creía que los mexicanos no leían porque de niños fueron obligados a hacerlo en la escuela pero, ¿acaso no los obligan también a aprenderse las tablas y a multiplicar y de adultos sí saben hacerlo y lo hacen?”, explica.

“Hemos abusado mucho de la idea de que en la formación de lectores todo tiene que ser por gusto y no es así. Hay aprendizajes que hace falta que en la familia y en la escuela se impongan, aunque los mejores padres y maestros saben hacer eso sin que haya conflicto”, opina.

En particular se refiere a dedicar más tiempo a la literatura, a la que ha superpuesto su labor en el fomento a la lectura. La falta de tiempo es un escollo para escribir más y también para haber optado por el cuento corto como eje de su quehacer creativo, según apunta.

Al respecto, dice que cuando comienza una obra desconoce los caminos que tomará y expresa su admiración por los colegas que tienen un plano o esquema completo antes de empezar a trabajar.

“Tengo una idea más vaga”, indica. “En el caso de los cuentos cortos, lo que tengo muy claro siempre es el final. Lo primero que imagino de una historia es el final, cuando tengo uno que me gusta sé que ya puedo trabajar. Aunque son textos muy cortitos, se llevan tiempos largos”.