Verónica Giraldo Navarro, la hermana mayor de Karol G, ha recurrido a sus redes sociales para exponer su desesperación, pues afirma que ni su familia ni su exesposo le permiten ver a su hija Sophia. Motivada por un sentimiento de ira, la joven ha expuesto el contexto familiar en el que creció, del cual asegura que estuvo marcado por la violencia e indiferencia.
Desde hace unos días, las publicaciones que Verónica hacía en su cuenta de Instagram causaron preocupación entre sus seguidores, debido a que contó que, tras múltiples problemas en su matrimonio, Jaime Llano —su ex— decidió terminar la relación y, como parte de esa determinación, se llevó a la hija que comparten.
Desesperada, Giraldo Navarro expresó que su gran equivocación fue abrirse con su pareja y hablarle de la ansiedad y depresión que padecía pues, ahora, él argumenta que ella atraviesa un desajuste en su salud mental, que —aparentemente— le impediría hacerse cargo de Sophia, la hija de tres años que tienen en común.
“El error mío fue ser tan sincera y demostrarme tal cual soy, contarle sobre muchas cosas de mi vida, en cuanto a la salud mental y hoy se está aprovechando de eso, en esta vida venimos solos y morimos solos, porque hasta los que tú dices amar más, te dan una patada, ya no me importa qué pasé con mi vida porque me quitaron el sentido de vivir”, escribió.
Su versión
Ahora, la joven ha vuelto a hablar de la situación que enfrenta, al subir un video en donde se le ve afuera de una propiedad de su familia, a la que —por lo que cuenta— había tratado de ingresar para ver a su pequeña hija, pero al no lograrlo, dice que fue en ese momento, cuando se percató que su familia había tomado partido por su ex.
“Están diciendo que un día yo me levanté y dije ‘no quiero ser más mamá’; yo no sabía que Jaime ya tenía una denuncia pública y yo no sabía que mi familia lo estaba apoyando”, expresó, y también mostró cómo se hirió una de las manos, la cual estaba llena de sangre, al tratar de entrar al domicilio en el que se encontraba la menor. “Estaba tratando de rescatar a mi hija, como ven, me corté todo el dedo, vean, se ve el hueso; viene aquí a la casa de mis papás, me tocó quebrar la ventana, porque no me quieren entregar a mi hija, porque están diciendo que soy una loca”, detalló.
Fue así que, determinante, Verónica indicó que, en su niñez, ni su padre ni su madre habían sido un ejemplo de buena familia, ya que aseguró que fue testigo de la violencia física que su progenitor propinaba a su madre, la cual no hacía nada por defenderse ya que, al día siguiente, actuaba como si nada hubiera pasado, situación que alegó que la marcó y que la llevó a cometer muchas equivocaciones al crear su propio núcleo familiar.












