Hernán Cortés, conquistador, héroe y enemigo

Cuando México se independizó, Cortés pasó a ser un símbolo del enemigo, señalan. Cortesía
Cuando México se independizó, Cortés pasó a ser un símbolo del enemigo, señalan. Cortesía

Hernán Cortés al llegar a América fue el conquistador y el héroe, pero al poco tiempo comenzó a pelearse con los intereses de la Corona española, que a su vez empezó a tenerle cierto recelo y ha considerarlo como un peligro, explicó el director general de la Fundación Miguel Alemán, Alejandro Carrillo Castro.

Expuso que, durante el Virreinato, Cortés adquirió una figura ambivalente, ya que para unos era la hazaña de los europeos que fundaban colonias en Mesoamérica, pero cuando México se independizó, al igual que la mayor parte de las colonias españolas y europeas en América del Sur y Norte, pasó a ser un símbolo del enemigo.

En conferencia de prensa, donde se presentó el inicio de la grabación del documental Malintzin, historia de un enigma, Alejandro Carrillo señaló que Cortés no solo pasó a ser el símbolo de la opresión colonial, sino de quienes descubrieron una de las civilizaciones más destacadas de la época en Mesoamérica.

“Podemos decir muchas cosas de Hernán Cortés y estar o no de acuerdo, pero estamos hablando español, como hubiéramos hablado inglés, si hubieran participando en el choque de las civilizaciones o portugués como ocurrió con Brasil”, afirmó.

Recordó que cuando realizaron el documental Hernán Cortés descubrieron que este no solo representaba al conquistador que venía a saquear las tierras del nuevo mundo, sino que en los cinco años que estuvo en la hoy República Dominicana, en ese entonces Santo Domingo o la Isla Española, traía una idea diferente de lo que tenía que ser la mezcla de civilizaciones entre los europeos y los nativos de este nuevo continente.

Alejandro Carrillo indicó que cada nueva generación tiene el derecho, pero también la obligación de estudiar a la luz de los nuevos datos y la información con la que se cuenta, los fenómenos históricos que, en su momento, la cercanía impedía que los viera con objetividad.

“Era importante para las nuevas generaciones ver con ojos más frescos la importancia de quienes participaron en la configuración de lo que es ahora la identidad mexicana, sí orgullosos de nuestras herencias prehispánicas; sin embargo, aceptamos que somos también producto de esa mezcla que nos hace que estemos en este momento comunicándonos en lengua castellana”, concluyó.