Juana de Asbaje o Juana Ramírez, nacida en 1648 en la población mexicana de Nepantla y fallecida en 1651 en la Ciudad de México, fue una niña prodigio y una mujer de portentoso talento.
Dedicó su vida al estudio y la escritura, a pesar de las muchas dificultades que había para las mujeres en su época. Se hizo monja no por vocación, sino para cubrir la necesidad que tenía de alimentar su conocimiento.
Gracias a su determinación, la mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, se convirtió en una de las más grandes escritoras y en una mujer que inspiró respeto y admiración a causa de su lucha por la igualdad de las mujeres.
A pesar de que la vida de Sor Juana ha sido cientos de veces analizada por historiadores, hoy sale a la luz un romance que mantuvo en secreto con la virreina de México María Luisa Gonzaga Manrique de Lara.
Un amar ardiente es el título de la obra, que la editorial Flores Raras lanzará, bajo la coordinación de Sergio Téllez-Pon, en el que se compila una antología de los poemas más íntimos de Juana de Asbaje. Esta obra será una revisión del afecto mutuo que se profesaban la monja y la virreina de México María Luisa Gonzaga Manrique de Lara.
“Muchos estudiosos y aficionados de la obra de sor Juan han coincidido en que la relación entre la monja y la virreina fue más allá del ‘incienso palaciego’ pero solo algunos se han dedicado a reunir o a publicar los poemas como testimonios de esa relación.
“Entre los pocos que lo han hecho, en España está Luis Antonio de Villena, quien seleccionó un romance (número 21) de la monja mexicana en Amores iguales. Antología de la poesía gay y lésbica, sin embargo, en su nota de presentación De Villena no hace referencia a la pasión por María Luisa y tampoco es uno de los poemas más intensos o representativos de la relación entre la monja y la condesa”, escribe Téllez-Pon en la introducción del libro.
La virreina María Luisa Gonzaga Manrique de Lara, fue protectora y promotora de Sor Juana Inés de la Cruz cuando se convirtió en escritora y luchadora incansable por la igualdad de género.
Ambas compartían los mismos principios pero, sobre todo, ambas sabían lo importante de respetar los derechos de las mujeres. Su entrañable amistad poco a poco comenzó a levantar rumores sobre una supuesta relación entre ambas.
Por obvias razones, la pareja nunca pudo aceptar su amor en público por el temor de ser fuertemente juzgadas. En entrevista para el diario El País, Sergio Téllez-Pon explica que existen casi 50 poemas y sonetos escritos por Sor Juana y dedicados para María Luisa que confirman su romance.












