Homenaje a Reyna Chávez en el Museo de la Ciudad

Reyna Chávez (1957-2015). Darwin Mendoza / CP
Reyna Chávez (1957-2015). Darwin Mendoza / CP

Reyna Chávez, quien fuera en vida una de las promotoras para la restauración del centro cultural Francisco I. Madero, fue objeto de un homenaje a 8 días de su fallecimiento en el remodelado Museo de la Ciudad.

Recordada como lo que fue en vida, una mujer valiente y de carácter fuerte, la Fundación Fernando Castañón Gamboa en Pro del Museo de la Ciudad organizó este homenaje para quien vivió en el barrio de San Roque.

Martha Cruz Archila fue quien encabezó las lecturas y además agradeció el esfuerzo que dedicó en vida la homenajeada por ayudar a perpetuar la historia de esta capital, y también por la solidaridad y el compromiso con el Museo del Ciudad y por la suma de voluntades, dijo la presidenta de la fundación Fernando Castañón Gamboa.

“Reyna, amaste a tu ciudad y a tu estado como pocas. Tu vestimenta lo gritaba. Cuidaste de ella sin duda, como cuando organizabas las limpiezas vecinales. Amaste sus tradiciones y su arte siempre, promoviendo la ensarta de flor de mayo e impulsando a los jóvenes artistas”, dijo Cruz Archila.

Por su parte Samuel Revueltas, miembro de la fundación que organizó este evento, recordó a la homenajeada con la lectura de su biografía, destacando los lugares donde cursó sus estudios básicos: la primaria en la escuela Fray Matías de Córdova; después la Secundaria del Estado la cobijo y posteriormente fue psicóloga por la Universidad Autónoma de México.

Carmen Villa, hija de la fallecida, agradeció a todos la presencia de todos en esos momentos tan difíciles y señaló durante su discurso que su madre fue para la familia guía y fortaleza, luz y unión. “Su pérdida es irremplazable y sabemos que el dolor que nos inunda no se irá –expresó–. Su trascendencia será fortalecida por el compromiso que su familia hemos hecho desde que decidimos seguir sus pasos. Su ejemplo, su vida son inspiración pero también nos obligan a seguir haciendo lo que ella hizo”.

Al final fue la poeta Yolanda Molina Quiñones quien dedicó unas palabras cuya escritura se dio tras enterarse del fallecimiento. Después todos los presentes pudieron degustar café y tamales para redondear la noche en recuerdo de una valiosa mujer que nació un 6 de enero de 1957.