"Sara Regalado * CP. Se realizó un homenaje que ya se tenía previsto para Límbano Vidal Mazariegos, pero, por razones del destino, se convirtió en una ceremonia póstuma, pues el maestro marimbista encontró el descanso.
En el marco del Festival Internacional Rosario Castellanos se desarrolló este sentido homenaje en el Teatro Junchavín, de la ciudad de Comitán de Domínguez, segunda tierra del músico y compositor, quien falleció a los 76 años de edad el jueves 5 de mayo en esa ciudad a causa de un cáncer contra el que batalló durante varios meses.
La guardia de honor estuvo conformada por familiares y amigos del músico, alumnos que garantizan la permanencia del pensamiento del maestro, y funcionarios como la directora general del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta), Marvin Lorena Arriaga Córdova, y el presidente municipal de ese municipio, José Antonio Aguilar Meza.
Nacido en la ciudad de Socoltenango el 25 de enero de 1935, el maestro Límbano, con la marimba ""Águilas de Chiapas"", se consolidó como una leyenda de la música de marimba, no sólo en la tierra que lo vio nacer, sino más allá de nuestras fronteras, como en el lejano país de Japón, donde él y su grupo fueron declarados huéspedes distinguidos.
Además, Vidal Mazariegos se dedicó a hacer una gran colección de marimbas y xilófonos de diversas partes del mundo. Miles de composiciones fueron interpretadas por este talentoso músico, pero algunas, a decir de él, tuvieron un significado especial, como las escritas por Luis Alcaraz y Consuelo Velásquez, como ""Bonita"", ""Viajera"", ""Quinto Patio"" y ""Bésame mucho"", obras que en la marimba de Vidal Mazariegos encontraron una sonoridad sui generis que ningún otro instrumento musical pudo igualar.
Pero también quedan en la memoria de los melómanos las propias composiciones de Vidal Mazariegos, como ""Novia mía"", ""Viejo amor"" e ""Íntimo secreto"". Una de las últimas y destacadas participaciones de Límbano Vidal Mazariegos fue en el 2010, durante el Festival Rosario Castellanos, cuando el originario de Socoltenango alternó con Zeferino Nandayapa, fallecido recientemente.
Fueron muchas décadas de trabajo, de seguir redescubriendo a la que fue su eterna y fiel compañera: la marimba. Por ello, con la autoridad que le dio esa fructífera y larga trayectoria, el maestro Límbano vivirá por siempre como uno de los más grandes artistas chiapanecos.
"











