"Sara Regalado * CP. Dando una muestra de que en Tuxtla Gutiérrez se le da importancia a la historia, así como a quienes han tenido el tiempo y la dedicación para contarla, se le hizo un merecido homenaje al maestro Eliseo Mellanes Castellanos, cronista vitalicio de la ciudad, así como presidente vitalicio del Consejo de la Crónica Municipal de Tuxtla Gutiérrez.
En el evento, realizado en la Casa de Cultura de la Capital chiapaneca, estuvieron acompanando en la mesa de honor al homenajeado, José Luis Castro Aguilar, discípulo, amigo y colega de Mellanes, además de Cronista Oficial de Tuxtla; la pintora y escritora chiapaneca Gloria Pinto Mena, y Jorge Sánchez Flores, en representación de Marco Antonio Orzco Zuarth, presidente de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas.
Cada uno de los ponentes habló sobre las experiencias vividas con el maestro ""Cheo"", como es llamado carinosamente desde 1938, cuando se tituló como profesor normalista, y de las aportaciones literarias que desde que publicó su primer folleto, en 1943, ha hecho a su natal ciudad, Tuxtla Gutiérrez.
Cronista e historiador
Según la semblanza realizada y obsequiada al público esa noche por José Luis Castro: ""Al maestro Eliseo Mellanes Castellanos lo conocíamos como periodista, funcionario público y poeta. Fue a partir de 1977 cuando lo empezamos a conocer como investigador y como cronista, ano en el que el H. Ayuntamiento Constitucional de Tuxtla Gutiérrez lo designó como cronista de la ciudad a solicitud del Taller Literario CECYT-ICACH. Como investigador e historiador es autor de la obra 'Historia de Chiapas', que fue utilizada como libro de texto oficial en las escuelas secundarias del estado a partir de 1982"".
Fue apenas en noviembre del ano pasado cuando a Mellanes Castellanos, de casi 89 anos, lo nombraron, por acuerdo de sesión de cabildo, presidente vitalicio del Consejo de la Crónica Municipal de Tuxtla Gutiérrez.
En este emotivo homenaje, al que también acudieron amigos y familiares de ""Cheo"", a él, con la humildad y sencillez que lo caracterizan, lejos de una cátedra sobre el bien y el mal o sobre la historia, sólo se le escuchó decir ""gracias"".
"











