Al calificarlo de acto de justicia histórica y de profundo significado simbólico, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la develación de seis monumentos dedicados a mujeres de pueblos originarios —en su mayoría gobernantes prehispánicas—, que se integran al Paseo de las Heroínas, en avenida Paseo de la Reforma.
Acompañada por la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, e integrantes mujeres de su gabinete —entre ellas las secretarias de Gobernación y de Cultura, Rosa Icela Rodríguez y Claudia Curiel, así como la fiscal general de la República, Ernestina Godoy—, la mandataria afirmó que esta acción va más allá de colocar nuevas esculturas en el espacio público.
“Es un reconocimiento explícito a quienes han sostenido, desde sus comunidades y a lo largo de siglos, quizá milenios, la vida cultural, social y espiritual de México”, apuntó.
“Estas esculturas representan la grandeza de las mujeres indígenas, su sabiduría transmitida de generación en generación, su vínculo con la tierra, sus formas comunitarias de organización y los valores que han preservado —incluso frente a la exclusión y la violencia—, que son los valores del pueblo de México”, añadió.
Las efigies, elaboradas en el Taller de Edysa Ponzanelli y emplazadas en la acera a la altura del Museo de Arte Moderno, con la cara al cerro sagrado de Chapultepec, representan a personajes femeninos fundamentales.
Se trata de Tzak-B’u Aha (La Reina Roja), de Palenque; Tecuichpo-Ixcaxochitzin, hija de Moctezuma; la Señora 6 Mono, dirigente guerrera mixteca; Xiuhtzatzin, gobernante tolteca; Eréndira, princesa purépecha, y Malintzin (Malinche), intérprete de Hernán Cortés.
Presente y futuro de la patria
“Honrarlas en un espacio tan emblemático —subrayó la presidenta— es reconocer que la transmisión cultural no pertenece al pasado sino a nuestro tiempo. Su presencia en el corazón de la ciudad capital es también un símbolo firme contra el racismo, el clasismo y el machismo.”
Sheinbaum enfatizó la necesidad de saldar deudas históricas. “Durante demasiado tiempo, las mujeres, y en particular las mujeres indígenas, han sido invisibilizadas o relegadas a los márgenes del relato nacional”, señaló.












