Hongos de Chiapas| expo fotográfica documental

"Sara Regalado * CP. El Grupo Interdisciplinario para el Desarrollo de la Etnomicología en México (GIDEM) inauguró la muestra fotográfica documental ""Hongos de Chiapas"", el martes en el vestíbulo del Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"".

Esta muestra es representativa en cuanto a las formas y los usos de los hongos, pero no en especies, ya que en México existen 200 mil, y en Chiapas, 20 mil diferentes tipos de hongos, de los cuales sólo el 2 por ciento está registrado o documentado.

En ese sentido, se exhiben 30 fotografías tomadas en el Parque Educativo Laguna Bélgica, en la Reserva de la Biosfera El Triunfo y en las comunidades Rivera, El Gavilán y Rafael A. Zorrilla.

Las imágenes de esta exposición, producto del trabajo de investigación de alumnos de la Facultad de Biología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), así como de la Universidad nacional Autónoma de México (UNAM), están catalogadas según los tipos de hongos que se retratan, ya sea comestibles, medicinales, tóxicos o con fines ecológicos (degradan la materia).

Quizás el primer empleo directo que se dio a los hongos fue como alimento. Mucho se ha discutido sobre el valor nutritivo de éstos, si bien es cierto que a la mayoría se le puede considerar de elevada calidad, porque contienen una buena proporción de proteínas y vitaminas y escasa cantidad de carbohidratos y lípidos.

Los hongos microscópicos también han influido directa o indirectamente en la creación de fuentes alimenticias y representan una expectativa de apoyo para el futuro. En este campo, cabe citar los trabajos de obtención de biomasa a partir de levaduras como Cándida utilis, que se usa para mejorar el alimento forrajero.

Los hongos enteógenos (alucinógenos) cobran particular importancia en Mesoamérica, debido a que se encuentran ampliamente distribuidos. Han sido utilizados últimamente por la industria farmacéutica para la extracción de productos con fines psicoterapéuticos.

Respecto a los hongos venenosos, en la exposición se explica que sólo ciertas variedades de hongos son comestibles; el resto son tóxicos por ingestión.

Especies como la Amanita phalloides, Cortinarius orellanus, Amanita muscaria, Chlorophyllum molybdites, Galerina marginata o la Lepiota helveola, debido a sus enzimas tóxicas para el ser humano, causan síntomas como taquicardias, vómitos, cólicos dolorosos, sudor frío, exceso de sed, caídas bruscas de la presión arterial y excreciones sanguinolentas. La víctima contrae graves lesiones necróticas en todos los órganos. Estos daños son, muchas veces, irreparables y se requiere transplante de órganos por lo general.

Es preciso instruirse en el reconocimiento visual de la morfología de los hongos venenosos. No existe ninguna regla general válida para su reconocimiento, la única forma es conocerlos y reconocerlos.

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