"Sara Regalado * CP. Llegando al segundo número de su nueva época, la revista ""Horal"" se viste de gala para unirse a las conmemoraciones por los 200 años del inicio de la Independencia de México y los 100 años del estallido de la Revolución Mexicana, y dedica también algunas páginas a la labor de grandes y de jóvenes creadores, con el homenaje póstumo a Adolfo Ruiseñor y a Armando Jiménez, ""El Gallito Inglés"", y el reconocimiento que se le hace al fotógrafo Jesús Hernández a través del texto ""La visión de un 'hija'"".
Pero, sin duda, es la historia la que se apodera de los renglones de esta publicación sobre literatura, artes visuales e investigación del patrimonio cultural, comenzando por el texto de Isaín Mandujano, ""Un hacendado zapatista"", en el que se narran las andanzas del general Rafael Cal y Mayor en su afán de ganar adeptos a los ideales de Emiliano Zapata. Se expone ahí un extenso informe que realizó Cal y Mayor a Zapata, en el que, entre otras cosas, cuenta que ""cuando por fin estuvo en su estado natal, le fue difícil iniciar su plan de revolucionar su estado, pues los carrancistas, encabezados por el general Jesús Agustín Castro, tenían controlado militarmente el territorio"".
Las anécdotas chuscas no se dejan a un lado, pues tanto la crónica ""Sopa de piedra"", de Margarita Marcial Corzo, como ""Basilio en la revolución"", que comparten los cronistas Alejandro Sánchez y Magdalena Jiménez, quitan la mayúscula a la Historia y dan vida a las historias cotidianas que se vivieron en el ambiente revolucionario de Chiapas.
Armando Duvallier aparece en estas páginas de ""Horal"" para hablar sobre la función social que tuvo el corrido: ""La historia se iba haciendo, escribiendo y cantando. Algunos de los intérpretes habían sido testigos presenciales de lo que cantaban o contaban, dándole más forma e interés al relato"". Además del ensayo ""El periódico de los analfabetas"", se presenta el corrido de la autoría del propio Duvallier, ""Tiburcio Fernández y Laura Moguel"".
Siguiendo este hilo conductor de las formas de lenguaje y comunicación social que se han venido dando a través de la historia, Sergio Nicolás Gutiérrez habla en su artículo ""Imprenta, la mejor arma"", sobre el periódico ""Campana chiapaneca"", fundado por Joaquín Miguel Gutiérrez en mayo de 1827, en el que colaboraron José Vives, Juan María Balboa, Antonio Castellanos y Manuel Aguilera, entre otros; y que fue el primer periódico del estado de Chiapas, pues ""El para-rayo de la capital de Chiapa"", fundado por Fray Matías de Córdova, apareció cinco meses después, como se explica en el texto.
Con un epígrafe de Andrés Molina Enríquez, que dicta: ""Por lo pronto, el absurdo feminismo americano ha producido en la familia mexicana una perturbación tan profunda, que no se necesita gran talento de observación para ver que hay algo que se ha desarrollado más a la sombra de ese feminismo que el bienestar de la mujer, y es su prostitución"", se hace un reconocimiento a Florinda Lazos León, la única chiapaneca que perteneció al grupo ""Las hijas de Cuauhtémoc"", cuya labor redundó en que el valor social y humano de la mujer fuera reconocido en todo el país. Todo esto en el texto ""Florinda Lazos León, la hija de Cuauhtémoc"".
"











