El laboratorio de Arte Filosofía Sanitaria trae esta muestra colectiva curada por Jorge Zamorano, en la cual se refleja, a través de la producción más reciente de 14 artistas, la diversidad de propuestas en la plástica chiapaneca. La exposición está compuesta por 40 piezas abordadas mediante pintura, gráfica y escultura.
Para la temática se pidió que se abordara a partir del propio discurso personal, estético y conceptual del artista, con la restricción de que no se tocara el tema del folclor, la flora y la fauna local, ya que en los últimos 6 meses se ha observado una proliferación de este tipo de exposiciones en la entidad, las cuales están en la línea delgada de la artesanía, lo cual no deja ver las intenciones intelectuales, los intereses conceptuales y el discurso original de los artistas, por lo que en esta exposición las piezas tienen ese aire de unicidad, difícil de encontrar en otras muestras locales.
La importancia de exponer arte en un espacio físico donde se genera la máxima utópica del termino “justicia”, como el Palacio de Justicia del Supremo Tribunal de Justicia del estado de Chiapas, es de un valor muy significativo, ya que la fuerza de las ideas se traduce casi siempre a lo físico, ya sea en textos, documentales, libros, códigos, pintura, música, “memes“; y garantizar este flujo de conocimiento, tradición e ideas para perpetuarlo y que pueda llegar a los sentidos de los otros a través de la divulgación para que el público pueda consumirlo, es un reto de las instituciones de procuración de justicia, garantizar esta libertad para crear y expresarse.
Garantizar el libre tránsito de las ideas y la libertad de expresión son máximas para el arte y para los derechos humanos, ya que el arte no es un adorno o un mero ornamento que llena un espacio, sino que es un objeto cargado de significados, de historia, de vida, de contextos actuales; el cual mediante su penetración en los diferentes estratos sociales permite el desarrollo cultural de los pueblos.












