Iberoamericano| ¿fraude?

Fabián Rivera. CP. Se desata la polémica en torno a la designación del Premio Iberoamericano de Poesía “Jaime Sabines”, para obra publicada, 2011. En esta ocasión, tres de los autores participantes, Rocío Cerón, Ernesto Lumbreras y Luis Felipe Fabre, denuncian irregularidades en torno a este galardón, de carácter internacional.
De acuerdo con los denunciantes, el libro de Jorge Galán, “El estanque colmado”, ya había sido premiado en 2010 en España; asimismo, reprueban el hecho de haber sido expuestos a la luz pública al revelar tanto sus nombres y los títulos de los libros con los cuales participaron.
Diversos medios informativos han dado a conocer este hecho, que ha crecido al grado de ser una discusión de carácter internacional. En una carta publicada recientemente, titulada “III Premio Iberoamericano de Poesía ‘Jaime Sabines’, ¿fraude?”, los autores aclaran: “…Dicho galardón fue obtenido por el poeta salvadoreño Jorge Galán (San Salvador, El Salvador, 1973) con su libro ‘El estanque colmado’, libro con el que también se hizo acreedor, en el 2010, de uno de los ‘Accéssit’ del Premio de Poesía ‘Jaime Gil de Biedma’ de Segovia España, consistente en tres mil euros y la publicación del libro por la editorial Visor.
“…Cabe comentar una gravísima irregularidad por parte de los organizadores y del jurado calificador, integrado por la poeta norteamericana Ámbar Past, la poeta española Raquel Lanseros Sánchez y el poeta mexicano Eduardo Langagne, a saber: según el inciso ‘A’ de la cláusula 7 de la convocatoria que dice a la letra: ‘No podrán participar las obras que se encuentren en otros concursos nacionales o internacionales, en espera de dictamen, ni aquellas obras que hayan sido premiadas en otros certámenes’. ¿Queda alguna duda sobre la violación flagrante a la citada convocatoria con este fallo?
“Para colmo (…) los organizadores dieron a conocer a los medios, los nombres de los libros y de sus respectivos autores, participantes de la III edición del premio. Nunca había sucedido este tipo de exhibición pública de los concursantes, información siempre confidencial y mantenida en secrecía.
“De nueva cuenta, el nombre del autor de ‘Tarumba’ se ve envuelto en un escenario, ¿de dudosa probidad o de inocultable negligencia o de pereza mental? De parte de todos los actores de tan singular fallo –nunca mejor dicho– al poeta Jorge Galán por su doblemente premiada obra ‘El estanque colmado’”.
Respuesta
Este año compitieron 18 trabajos escritos en español, cuya primera edición se elaboró en países iberoamericanos entre el 1 de septiembre de 2010 y el 30 de julio del 2011; el galardón contribuye a la promoción del estado a nivel nacional e internacional, y, de acuerdo con los organizadores, “engrandece el nombre del poeta Jaime Sabines Gutiérrez”.
Sin embargo, el asunto de las irregularidades (cuestión que también tocó a la designación del ganador del Premio Jaime Sabines, en 2009, que obtuviera Claudia Posadas en su edición para obras inéditas) rebasó ya las fronteras nacionales, y medios informativos de El Salvador, de donde es originario Jorge Galán, se han ocupado de este hecho.
Óscar González, reportero de “La Prensa Gráfica”, diario de circulación nacional en ese país, publicó en la edición web del 11 de noviembre, que “Jorge Galán catalogó la situación referente al cuestionamiento del premio que se le otorgó de ‘penosa’; a la carta, de ‘indigna’”.
“Un accésit, según el diccionario de la Real Academia Española, es una recompensa inferior inmediata al premio en certámenes científicos, literarios o artísticos”, aclara el sitio.
“Ante el cuestionamiento de si el accésit recibido en 2010 no representaba un obstáculo para participar en el Premio Jaime Sabines, el escritor explicó que no ‘afectaba en absoluto’.
“Expresó que alrededor de cuatro meses atrás le surgió una duda similar: ‘A pesar de que sabía que podía participar, pregunté a los organizadores si no había impedimento (por el accésit). Ellos me contestaron que podía participar’.
“De hecho, en el correo donde los organizadores le responden, le explican que la cláusula referente a obras premiadas aplica para aquellas que fueron ‘premiadas con el primer lugar’ o certificadas, como las ganadoras del certamen.
“Se intentó conocer la opinión de la Secretaría de Educación del Estado de Chiapas, México; sin embargo, no hubo respuesta”. Nuevamente la figura de Jaime Sabines, la menos culpable de todo este asunto, se ve envuelta en la polémica.
Nada mejor que el final de la carta de Fabre, Lumbreras y Cerón, para culminar este breve recuento de los daños: “¿Qué medidas tomarán las instituciones convocantes –incluida, por supuesto, la oficina del gobernador, Juan Sabines, sobrino del poeta de ‘Horal’, ante semejante aberración? ¿Volverán a convocar al mismo jurado para volver a deliberar? ¿Invitarán a una nueva terna con un mejor historial en la materia? ¿Declararán desierto el premio? Cualquiera de las acciones que tomen, no hay discusión en ello, lo tendrán que hacer de cara a la ciudadanía y a la comunidad de poetas”.
¿Cuál será el resultado final de este nuevo drama literario?