Igualdad y Equidad

"Ma. Antonieta Valera de la Torre * Mujeres y Punto APN. Durante siglos la cultura occidental se ha asentado en el principio de que las mujeres son diferentes de los hombres, inferiores y ""dependientes"", y ha sustentado además el criterio arraigado de la mujer como sexo débil y el hombre como ser fuerte y agresivo. Hoy estamos en condiciones de pensar que no son los factores biológicos los que limitan la participación de la mujer, sino que son factores socioculturales los que están incidiendo con gran fuerza.

Desde el inicio de los anos 70, se ha reforzado el movimiento internacional de las mujeres, dando énfasis a la promoción de la equidad y al acceso de las mujeres a la salud, a la educación, a la participación política local y a los ingresos. Después de la Conferencia Mundial sobre la Mujer de 1995 en Beijing, los esfuerzos por avanzar sobre la igualdad en los hechos produjeron un cambio en los lenguajes que acercaron la discusión internacional hacia la meta de la igualdad como tema senalado, más frecuente, que el combate a la discriminación. Ya para entonces, la difusión y la legitimación del enfoque de género eran plenas y éste fue quizá el elemento que mayor fuerza impulsó el cambio de perspectiva de las luchas hacia la igualdad como propósito principal y emblema político.

Fue novedoso, que la perspectiva de género se enfocara en la dinámica entre los sexos. Por tanto la eliminación de desigualdad y relaciones no democráticas entre los sexos no se define como un asunto exclusivo de mujeres, sino también de hombres y como una tarea para la sociedad en su conjunto. Así, por primera vez se etiqueta a los hombres como actores de la política de género.

Existe confusión respecto a la idea de que género equivale a mujer, quisiera enfatizar que género es un concepto relacional. Su objeto de interés no es la mujer o el hombre; son las relaciones de desigualdad entre mujeres y hombres -o entre los ámbitos ""masculinos"" y ""femeninos""- en torno a la distribución del poder.

Así mismo, los concepto de ""igualdad y equidad"" no son sinónimos, ni intercambiables. La equidad tiene como propósito contribuir a lograr la igualdad, por encima de las diferencias que pueden existir, cualquiera que sea la naturaleza de esas diferencias que puedan crear desventajas para unas personas frente a otras. No toda desigualdad es considerada como inequidad. Por ello, mientras la igualdad es un concepto empírico, la equidad representa un imperativo de carácter ético asociado con principios de justicia social y derechos humanos.

Más allá de que podamos hacer un examen de la situación de ventaja o desventaja de las mujeres o los hombres, es necesario analizar el contraste entre 1) los esfuerzos y los sacrificios hechos por mujeres y hombres, y 2) las compensaciones y los beneficios que unas y otros obtienen. Establecer este contraste es importante para una mejor comprensión de la injusticia de género en el mundo contemporáneo. La naturaleza altamente demandante de los esfuerzos y las contribuciones de las mujeres, sin recompensas proporcionales, es un tema particularmente importante de identificar y explorar.

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