Luego de cinco años de trabajo de gabinete, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), exploran el sitio arqueológico Zultépec-Tecoaque en Tlaxcala, donde a principios de la Conquista de México, indígenas acolhuas sacrificaron a 550 personas.
Los arqueólogos Enrique Martínez Vargas y Ana María Jarquín Pecho, responsables del proyecto, dieron a conocer el descubrimiento de áreas de cautiverio donde se retuvo a los miembros de una caravana de Hernán Cortés, informó el INAH, en un comunicado.
Esas áreas estaban ubicadas dentro de las unidades habitacionales del sitio acolhua perteneciente al señorío de Texcoco, y se trata, de acuerdo con el arqueólogo Martínez, de espacios reservados donde los indígenas tuvieron a los prisioneros.
Explicó que todo el sitio fue sometido a un cambio arquitectónico importante para dar cabida a medio millar de personas que se sumaron a la población local durante el lapso de junio de 1520 a marzo de 1521.
En esta temporada se excavarán cuatro unidades habitacionales con la esperanza de obtener datos al respecto, y así quedará explorado el 20 por ciento de la zona arqueológica, cuya extensión total es de 32 hectáreas.
Las evidencias arquitectónicas se suman a los vestigios de materiales descubiertos en temporadas pasadas, y hasta el momento el trabajo de gabinete ha clasificado 15 mil objetos.
El arqueólogo indicó que durante la primera fase del proyecto, entre 1993 y 2010, se exploró el área ceremonial, conformada por la plaza Central, donde están los templos dedicados a Ehécatl-Quetzalcóatl, deidad del viento, y Tezcatlipoca, dios del cielo y de la tierra.












