El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recuperó una placa de piedra caliza de los tiempos virreinales que se identifica por la talla de un colosal felino y que se presume data del año 1638.
El hallazgo fue apenas hace unos días entre la tienda de la Berenjena y la esquina del Tigre.
El monolito, de casi una tonelada de peso, arribó mediante un operativo nocturno a la Sección de Conservación del Centro INAH Yucatán. “Como Instituto agradecemos a la familia Siqueff, que tuvo la placa durante décadas y está interesada en que se restaure y sea dada a conocer al público como un legado que nos ayudará a preservar la historia antigua de Mérida”, afirmo Eduardo López Calzada, director del Centro INAH Yucatán.
El antropólogo sostuvo que el monolito, protegido por la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas Artísticos e Históricos, será objeto de un trabajo de restauración durante alrededor de mes y medio. Luego —dijo—, podría incorporarse al acervo del Museo Regional de Antropología de Yucatán, en el Palacio Cantón, ubicado en el paseo de Montejo.
La restauradora Natalia Hernández Tangarife comentó que la placa de piedra, de181 centímetros de largo por 112 de alto y 33 de ancho, muestra a un felino de cuerpo entero labrado en altorrelieve. Al costado derecho del animal hay una inscripción con la palabra “Tigre”, escrita sobre otra leyenda, casi ilegible a simple vista, que reza: “Yucatán, tierra de fieras”.
Personal del INAH ha recurrido al libro Geografía sentimental de Mérida: las piedras que hablan para el estudio histórico e interpretación de la placa. Esta publicación es de los años 30 del siglo pasado por el meridano Oswaldo Baqueiro Anduze (1902-1945).
Esta placa del año 1638 fue colocada en un predio construido, entonces, en la arista que hoy forman las calles 54 y 55 de Mérida.












