Desde las pinturas que hizo en sus años de estudio a finales de los 60 hasta autorretratos sobre su vejez es lo que abarca la retrospectiva de la obra de Nahum B. Zenil (Veracruz, 1947) que se inaugura este sábado en el Museo Universitario del Chopo, bajo el título “El límpido espejo de mis ojos”.
Una de las características que desde temprana época marcó a la pintura del creador veracruzano es el constante autorretrato, un proceso que con el paso del tiempo le sigue causando sorpresa por lo cambios que percibe en sí. “Los seres humanos, y las cosas en general, cambian constantemente, minuto a minuto en este tiempo que yo considero permanente también. Somos infinitamente sorprendentes y complejos, así es que nunca terminamos… y yo considero, por mi trabajo, que pudiera continuar por tiempo indeterminado con el autorretrato, con este autoanálisis que no ha sido tan fácil. Siempre es pesado estarse observando, estarse enjuiciando, estarse condenando de manera constante”, dijo en conferencia de prensa.
En la muestra se podrán ver más de 130 obras, divididas en segmentos sobre la relación del artista con el arte de Frida Kahlo, las obras que surgen de su devoción a la Virgen de Guadalupe y con referencias religiosas, así como la relación con su madre y las pinturas que hizo para su primera exposición, que fue en la Galería José María Velasco.
A Zenil le da gusto regresar al Chopo y que aquí se haga esta retrospectiva, espacio que dice redescubrir porque ha cambiado con el paso del tiempo y donde en los 80 formó parte de la organización de la Semana Cultural Lésbica-Gay. Estando en vísperas de su cumpleaños 80, que lo celebrará en 2027, el pintor dice que a medida en la que ha trabajado se ha ido conociendo. “El arte me ha permitido exteriorizar una serie de problemas emocionales y me da mucho gusto ver la obra aquí. He continuado en la búsqueda de mí mismo a través de la plástica y, como complemento, la poesía”, señala.












