La obra colectiva fue hecha por 21 niños y dos mamás durante un taller impartido por las maestras Rocío Figueroa Barraza, Michelle Martínez y Mireya Santiago Pérez, así como Claudia Daowz, miembros de Mujeres Artistas Creando Movimiento (MaCMo).
Entrevistada, Daowz, también fotógrafa profesional, informó que en esa labor artística destaca “el trabajo comunitario, la hermandad que nace al trabajar juntos, la convivencia que se genera, y el cruce de ideas y experiencias artísticas y culturales de las personas interesadas en el quehacer relativo a las bellas artes”. La obra monumental ya es acervo propio de La Nana, Fábrica de Creación e Innovación, sede de Conarte.
Antes de esta intervención, el colectivo MaCMo realizó otros en la ciudad de Oaxaca, en la sede del Museo de los Pintores y en la Universidad La Salle, con temas que obedecen a los intereses del colectivo, básicamente crear comunidad y hermandad, en acuerdo con lo que las instituciones solicitantes de las obras desean plasmar en cada pieza creada.
Así, apoyadas por la maestra Laura Zárate, las talleristas guiaron a las niñas y niños en la creación del mural monumental que deja ver, desde la perspectiva infantil, valores como la justicia, el amor, la paz, la libertad, la equidad y otros.
El mural muestra un mundo, a manera de símbolo de nuestro hogar, y un árbol que no se mueve como inamovible es el valor del amor. Es una suerte de árbol de la vida con reminiscencias del arte de Oaxaca.
La base de la obra son cuatro mallas como de gallinero de 1.50 metros de ancho por 11 metros de alto, que unidas miden 6 por 11 metros. Sobre esas piezas se creó un políptico bordado e hilvanado con listones de vinil policromado gracias al talento de niños y niñas de 6 a 13 años que tomaron parte en el taller impartido del 23 al 27 de julio, en las instalaciones de La Nana, localizada en la colonia Guerrero, donde desde hoy puede ser visitado.












