La madrugada del 24 de enero se incendió la puerta de la Catedral de Puebla, en lo que la Arquidiócesis local describe se trató de un acto de vandalismo. Ante la situación, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que activó protocolos de acción.
“Personal técnico especializado del Centro INAH Puebla acudió al sitio para llevar a cabo un dictamen de las afectaciones al inmueble histórico. Activó de manera inmediata los protocolos institucionales correspondientes, con el fin de iniciar el proceso de reclamación de la póliza de seguro”, informó a través de redes sociales.
El instituto informó que una vez que cuente con el dictamen técnico definitivo y con los recursos derivados del seguro, iniciará el proceso de restauración en la puerta. La Arquidiócesis de Puebla informó que el incendio que ocurrió fue provocado por “actos vandálicos”.
Detalles del siniestro
En un comunicado de prensa se explica que a las 2:00 de la mañana de este sábado dos personas saltaron la reja que está del lado del zócalo, ingresaron al atrio e incendiaron la puerta. Ante los hechos, Protección Civil, Bomberos y Policías acudieron al lugar, apagaron el fuego, pero no hay detenidos.
La Arquidiócesis de Puebla lamenta el hecho, agradeció a las autoridades por su acción e hizo un llamado “a ser artesanos de la paz y reconciliación y a regenerar el tejido social”. Autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del incendio ocurrido en un área donde desde hace un par de días se llevan a cabo trabajos de rehabilitación de la estructura.
Declaratoria
La Catedral de Puebla es un bien inmueble declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987. Fue un 18 de noviembre de 1575 cuando se puso la primera piedra del edificio; sin embargo, su construcción sufrió diversas interrupciones en varios periodos y fue hasta 1649 cuando fue terminada en su totalidad.
De acuerdo con especialistas, se pueden ver varios estilos en su construcción, no solo Barroco, sino algunas partes se consideran todavía Renacentistas. Otra de las grandes reliquias —además de los archivos, joyería y piezas de arte novohispano— de la catedral poblana son los órganos: dos de ellos datan del siglo XVIII, el primero de 1719 y el segundo de 1737; el tercer órgano es uno ya electroneumático de tres mil 376 tubos e inaugurado en 1973.
Al interior hay catorce ermitas que resguardan retablos religiosos, verdaderas obras de arte y figuras de Santos dignas de veneración.











