Industria del libro sufre caída del 28 %
Librerías del centro de la Ciudad de México. Cortesía

El impacto de la pandemia en la industria editorial mexicana es de alrededor del 28 % aun con el incremento de las ventas en línea y con la reapertura de las librerías en agosto pasado, incluso siendo muy catastróficos podría llegar al 30 o 32 %, tal como afirmaron en la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), donde se dieron a conocer datos estadísticos en el sector, donde además destaca la pérdida de empleos que ha sido del 12 %.

Alejandro Ramírez, director de la Caniem dijo que ante la disminución que ha tenido la industria en el primero y en el segundo trimestre de este 2020 y que puede ser el mismo que se mantenga en el tercero y el cuarto trimestre, como fue pronosticado en cuanto a las tendencias históricas, la caída sería del 11 % neto para el próximo año.

“La industria editorial para el próximo año tendría que trabajar y todavía mejorar ese 11 % tan solo para alcanzar el nivel previsto para 2020. Como sabemos que esto no ocurrirá, porque estamos a punto de cerrar con información el tercer trimestre y la facturación anda alrededor de un 28 % menos, esto nos muestra que la industria editorial puede enfrentar una caída acumulada de entre el 30 y el 32 %. Este es el horizonte dramático para la industria editorial”, señaló Ramírez.

Según los datos presentados por Ignacio Uribe, con la cuarentena todo cambió, y dio cuenta del impacto que ha tenido la pandemia en este 2020 respecto a las estimaciones realizadas el año pasado sobre cómo iba a estar este año y de cómo lo veían antes de la pandemia. Dijo, por ejemplo, que se estimaba una producción 120.9 millones de ejemplares; ventas de 124.8 millones de ejemplares y una facturación de 11 mil 126 millones de pesos corrientes, lo que significaba incrementos del 1 % respecto a 2019.

“Sin embargo, la situación de contingencia hizo que estas estimaciones cambiaran, el ingreso se ha reducido en 22 % y es grave la situación de las empresas. La facturación del primer trimestre fue 3 mil 808 millones de pesos pero la venta esperada era de 5 mil 57 millones de pesos, entonces la pérdida fue de mil 234 millones de pesos; que es una reducción del 25 % frente a lo esperado”, señaló Uribe.

Juan Arzoz, presidente de la Caniem, dijo que recuperar toda la caída va a estar muy difícil aunque han emprendido estrategias desde los editores y libreros. “Esperamos y queremos ver positivo el año que sigue para recuperar de alguna manera la caída de este año tanto en libro de texto como libro de interés general”, señaló el editor, pues reiteró que la caída mayor ha estado en los libros técnicos y científicos y en los libros de interés general.

“La situación es crítica, es un desastre, las cifras son duras y frías, esperamos recuperar este último trimestre, esperamos que no vuelva el semáforo rojo de tal manera que las librerías se recuperen un poco ahora en el Buen Fin o en la Navidad, que mejoren las cifras para el fin de año, nunca serán las mismas pues la gente no sale a la calle, pero el año que entra queremos verlo positivo”, agregó.

Asimismo, dijo que este año los editores solicitaron algunos apoyos al gobierno federal, por ejemplo a través de algunos programas como Bibliotecas de Aula o Bibliotecas Escolares, y sobre todo una de las opciones es surtir las bibliotecas públicas con lo que se podría ayudar a la industria editorial, pero “no tenemos nada claro, la verdad es que no hay apoyo del gobierno federal”.

Habló también de las modificaciones que espera lleguen a buen puerto con la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, que contempla considerar al libro electrónico y al audiolibro, pasar de 18 a 36 meses el precio único para los libros, y que alguna autoridad legisle al respecto cuando haya alguna demanda; sin embargo, aunque se plantean las modificaciones en la Cámara de Diputados, no hay nada cierto.

“La tasa cero para librerías la volvió a rechazar la cámara de Diputados, en la comisión de Hacienda, pero insistiremos”, dijo Arzoz.