El Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura (ITAC), a través de su página de Facebook Tuxtla Cultural, dio a conocer que esta semana se llevó a cabo una de las actividades tradicionales de la comunidad zoque de Tuxtla Gutiérrez.
El ITAC refiere que el calendario ritual y festivo zoque de Tuxtla inició con la elaboración de la casita del belén y el ritual de la siembra, que este año se realizó en Copoya el 8 de diciembre. La página compartió imágenes de la construcción de la casita, cuya estructura es de madera, tapizada con hojas de plátano secas. De acuerdo con diversos artículos, es uno de los sucesos más importantes para la comunidad zoque, ya que marca el ritual de la siembra.
“Para los zoques, esta práctica que tradicionalmente se realiza cada 8 de diciembre, simboliza la fertilidad y es una forma de adivinar la calidad de la siguiente cosecha. Es un ritual lleno de sincretismo con la celebración católica de la Virgen de la Concepción”, detalló la página.
Al mismo tiempo, citó al maestro Sergio de la Cruz, quien en su libro Calendario Festivo de la Mayordomía Zoque de Tuxtla detalla: “Días antes de la fiesta se construye una cabaña con techos y paredes forrados con hojas secas de plátano, en el patio de una casa. Al interior de esta construcción se coloca un tronco ahuecado y llenado con tierra, que representa las parcelas y el cerro Mactumatzá”.
Por su parte, Dolores Aramoni narra en uno de sus libros: “A esta cabaña entran hombres y mujeres con semillas a sembrar, mientras les arrojan agua como representación de la lluvia. Cuando termina de gotear, se coloca una cruz detrás del tronco y cirios encendidos a los lados, que son supervisados constantemente, pues son de carácter adivinatorio. Se cree que según crezca la milpa, será la cosecha siguiente”.
El propio Sergio de la Cruz, en entrevistas anteriores, indica que este ritual conlleva simbolismos de fertilidad propiciatorios y adivinatorios para la cosecha del próximo año, y que además se sincretiza con la celebración religiosa de la virgen de la Concepción.
La actividad continuará los próximos días, puntualmente el 21 de diciembre, con la ceremonia de la “pasada del salzacate y la flor de la siempreviva”; el 22 es el día de la elaboración de la casita y la visita de los pastores, mientras que el 23 se llevará a cabo la “subida del almuercito” a Copoya.
Para el 24 está marcado el nacimiento del Niñito, mientras que el 31 harán la tradicional sentada, y por último, el 6 de enero desarmarán la casita del belén.












