La obra Noire aborda a un personaje que no ha tenido el reconocimiento debido en la recapitulación del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Esta instalación inmersiva, hecha por el estudio de animación parisino Novaya, ganó el premio a la mejor obra inmersiva en el Festival de Cannes 2024 y puede verse en la Galería Hermenegildo Bustos de la Universidad de Guanajuato, como parte de la programación francesa del 54º Festival Internacional Cervantino (FIC).
El aplastante peso histórico sobre Claudette Colvin, la primera mujer afroamericana que se negó a levantarse de su asiento de autobús para cederlo a una mujer blanca, es expuesto en una pieza donde los espectadores pueden vivir en primera persona, mediante visores de realidad aumentada, la injusticia social —el encarcelamiento y la revictimización de Colvin por su embarazo adolescente— antes de desencadenarse un caso paralelo, emblemático: el de Rosa Parks.
El cofundador de Novaya, Pierre-Alain Giraud, habla sobre el impacto de la realidad aumentada en temáticas sociales y el libro de Tania de Montaigne que inspiró la pieza.
¿A qué se debe que la historia de Colvin haya sido opacada por la de Rosa Parks?
Esa es precisamente la pregunta que atraviesa toda la obra que van a descubrir. Se entrecruzan varias razones: se consideraba a Claudette demasiado joven, demasiado pobre y demasiado negra para encarnar una figura respetable del movimiento. Tenía 15 años y procedía de un entorno muy pobre. Cuando hablamos con ella con motivo de la inauguración de la exposición en el Centre Pompidou, en 2023, nos confirmó la importancia que había tenido el color de su piel en esa exclusión. Rosa Parks tenía la piel más clara y una posición social menos precaria. Se la percibía como una figura más aceptable, especialmente a los ojos del público blanco.
¿Qué aspectos añade la realidad aumentada?
Añadimos, sobre todo, una forma de presencia. El libro de Tania es el fundamento de la obra. La instalación traduce parte de esa escritura en relaciones entre cuerpos, voces y espacios. La proximidad de una figura, un silencio o la distancia entre dos personas pueden adquirir una fuerza particular cuando compartimos físicamente el lugar de una escena. Las imágenes y el sonido construyen otras dimensiones.












