El autódromo Hermanos Rodríguez se llenó de sombreros y baile con la presentación de grupo Intocable, quien hizo un recorrido musical de todos sus éxitos, los cuales arrancaron suspiros a los enamorados e hicieron derramar lágrimas a los dolidos.
Bajo un clima frío y húmedo debido a las fuertes lluvias que cayeron en varios puntos de la Ciudad de México, miles de fanáticos de la banda estadounidense empezaron a llegar al recinto, para disfrutar de un show que habían esperado por más de un año.
Sin importar la temperatura, los asistentes llegaron listos para pasar una noche inolvidable, muchos de ellos decidieron portar un sombrero como los integrantes de la agrupación para entrar en ambiente.
El concierto más esperado por muchos capitalinos arrancó alrededor de las 21:30 horas con temas como “No te vayas”, “Llévame contigo”, “Amor maldito” y “Nadie es indispensable”, que hicieron rugir el recinto de euforia. “Teníamos muchísimas ganas de regresar a la Ciudad de México y darles muchas gracias por hacer posible este momento”, dijo el vocalista Ricardo Muñoz al saludar a la audiencia.
A pesar del distanciamiento que hay entre los palcos para guardar la sana distancia y evitar contagios de covid-19, la gran emoción y el canto al unísono de varios éxitos de la agrupación, hacía que se sintiera una calidez extrema y una hermandad entre todos los asistentes, que se identificaban con las letras. Sobre todo con los temas dedicados a las personas con el corazón roto, con los que derramaron una que otra lágrima mientras abrazaban a sus acompañantes.
“Muchas gracias vamos bien me da mucho gusto que se la estén pasando increíble, cuantos enamorados están esta noche y cuantos adoloridos, lo siento por los que están sufriendo porque esta canción es una de las que más duelen en el repertorio de esta noche”, comentó el cantante antes de interpretar “Te perdono”.
La velada continuó con canciones como “Aire”, “Enséñame a olvidarte”, “Alguien te va a hacer llorar”, “Por ella”, “Eso duele”, “Dónde estás”, entre muchos más; algunos de estos temas eran cantados con gran euforia que, Ricky tuvo que dejar de cantar para cederle el micrófono a su audiencia.











