Con el objetivo de reconocer las prácticas culturales identitarias de sus comunidades y preservar la herencia viva que permita visibilizar los saberes que guardan, el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas mantiene abierta la convocatoria para elegir a los Tesoros Humanos Vivos del estado de Chiapas.
A través de la convocatoria exponen que se considera Tesoros Humanos Vivos (THV) a las personas o grupos que promueven o resguarden la diversidad y la identidad cultural de sus comunidades. Puntualizan que los candidatos deberán cumplir los siguientes requisitos: tener como mínimo 65 años de edad, ser de nacionalidad mexicana y radicar en el estado de Chiapas, además de tener una trayectoria reconocida y respaldada por el acuerdo y el consenso de su comunidad.
Las postulaciones deberán ser presentadas por grupos, colectivos, mayordomías, cofradías, consejos de ancianos, organizaciones de la sociedad civil o comunidades organizadas que identifiquen a un THV en su región.
Reconocimientos
Para la edición 2026 se otorgará un total de 3 nombramientos. Cada persona o colectivo seleccionado recibirá un nombramiento oficial y la cantidad de 61 mil pesos. También establecen que las personas reconocidas deberán participar en un encuentro comunitario intergeneracional con niñas y niños de su entorno para transmitir sus saberes, prácticas y tradiciones.
Los interesados en postular a sus candidatos tienen hasta el 23 de octubre, enviando la información a la Dirección de Patrimonio e Investigación Cultural, ubicada en el Centro Cultural de Chiapas Jaime Sabines (12ª Oriente Norte número 2, planta baja, Centro, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas).
La etapa de preselección y selección será del 23 de octubre al 13 de noviembre, mientras que los resultados se darán a conocer el 18 de noviembre en la página oficial del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas.
Para este año, el jurado evaluará las candidaturas que atiendan las manifestaciones culturales en riesgo de desaparecer; los portadores dedicados a la preservación de lenguas originarias en riesgo (como el chuj, jakalteco, kaqchikel, k’iche, lacandón, mam, mocho, teko, entre otras), y criterios de equidad de género, diversidad disciplinaria y equidad geográfica (los seleccionados no podrán pertenecer al mismo municipio).












