Ivana de María se anima a actuar

Todo empezó con un guión que no tenía diálogos pero sí contaba con la escaleta que marcaba el inicio y final de cada escena. A la cineasta Ana Mancera se le hizo atractiva la oportunidad de crear desde ahí y contactó a Ivana de María (La piloto), Fiona (Cita a ciegas) y Mariano Palacios (En las buenas y las malas) para que juntos idearan lo que dirían los personajes en escena.

Hubo mucha preparación de personajes, ensayos largos y la posibilidad de improvisar, lo cual podía generar secuencias de más de 10 minutos previo a rodar, pero eso no importaba, porque lo crucial era mostrar lo que se había planeado.

Así fue como se hizo La visita, película disponible en salas comerciales y alternativas, sobre la vida de un matrimonio joven (Ivana y Mariano) cuya rutina se ve trastocada con la llegada de una amiga con un pasado desconocido. “Fue un rodaje con lo mínimo indispensable para poder contar la historia, que todo fuera luz natural y práctica, terminamos siendo un ‘crew’ de 10 personas, no se necesitaba más”, cuenta Mancera.

Un departamento cercano a Chapultepec, en la Ciudad de México, así como algunos exteriores, fueron suficiente para ir viendo el deterioro de la pareja y los planes de la amiga en este drama con tintes de thriller. “Ana era la que tenía que estar atenta a cómo íbamos, para nosotros el diálogo y el movimiento en el set eran libres, y creo que en algunos momentos lo que pasó no era necesariamente lo que Ana pensaba o estaba escrito, pero funcionaba”, recuerda Ivana.

El rodaje fue vertiginoso, destaca Palacios, pues fueron tres semanas en que todo el equipo estaba a tope en creación. “Fue seguir construyendo más allá de lo que normalmente como actores podemos como personajes y de la relación con otros”, destaca.

Fiona interpreta al personaje que viene a crear caos, pero se muestra divertida al describirlo. “Es una mujer sin límites que quiere estar en movimiento todo el tiempo, ya se verá si la aman u odian, pero cuestionará sobre lo que es el amor, las relaciones monógamas”, advierte.

La visita fue escrita inicialmente por Manuel Caballero, quien a su vez fue responsable de la dirección de fotografía, que siempre pensó como algo íntimo.