Jackson se sentía mesías

"México * El Universal. A poco más de un año del fallecimiento de Michael Jackson, aparece por fin en México un libro que hace público muchos de los secretos de la atormentada vida de ""El rey del pop"".

""Confesiones de Michael Jackson"" fue escrito a partir de las cintas de audio que registraron las conversaciones que sostuvo el rabino Shmuley Boteach con el cantante. El consejero espiritual de ""Jacko"" pinta a su amigo como un hombre mesiánico, que se consideraba superior a los demás.

El religioso dice en su libro que Jackson creía firmemente que, al no ser como el común de las personas sino un ser más elevado, no debía someterse a las rígidas normas tradicionales de ""lo bueno y lo malo"".

Por eso no veía mal meter a niños en su cama, dice Shmuley. ""Michael podía ser inocente de los actos que se le imputaban, pero desde luego era culpable de percibir que las reglas habituales respetadas por todo el mundo no eran aplicables a su relación con los niños"", comenta el rabino. Y añade: ""Pese a haberme prometido que no volvería a quedarse a solas con un niño nunca más, claramente era una práctica con la que había continuado"". Shmuley asegura que la arrogancia del intérprete y bailarín no conocía límites: justificaba meter a niños en su cama con el argumento de que las demás personas, la gente común y corriente, no entendía el tipo de relación que un ser superior como él sostenía con los menores de edad.

El religioso, sin embargo, asegura que no cree que Jackson haya sostenido relaciones sexuales con algún niño: ""A Michael se le podía perdonar su ingenuidad de creer que incluso a los asesinos de masas más despiadados les queda algo bueno en su interior, pero lo verdaderamente asombroso era que él creyera, de algún modo misterioso, que habría sido capaz de hacer entrar en sus cabales hasta al mismísimo Hitler"", narra el rabino Boteach.

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