Entre las virtudes de Jacqueline Bracamontes definitivamente puede enumerarse la perseverancia, no solamente la que ha demostrado a nivel profesional y que la ha convertido en una de las actrices más queridas por el público, sino también la que mostró a la hora de perseguir el amor.
A pesar de lo que muchos hubieran pensado, la vida sentimental de la ex reina de belleza no ha sido fácil pues antes de casarse tuvo varias malas experiencias con aquellos que prometían ser el “príncipe azul”.
Así lo revela ella misma en su autobiografía La pasarela de mi vida, en la cual habla de aspectos poco conocidos por el público, como de su relación con William Levy cuando protagonizaban la telenovela Sortilegio, relación que terminó intempestivamente cuando él le dijo que su supuesta expareja, Elizabeth Gutiérrez, estaba nuevamente embarazada.
“Él me había dicho: ‘Yo no estoy con mi mujer, estamos separados’; por eso estábamos saliendo, así como viendo qué pasaba. Sabía que su situación era complicada, que tenía un hijo y yo no quería formar una familia con una persona que ya tenía hijos, pero había mucha química, nos llevábamos muy bien, nos la pasábamos muy bien juntos, nos divertíamos muchísimo.
“Un día me dice: ‘Jacky, mi exmujer está embarazada de mi segundo hijo’. Fue un shock porque no me esperaba que me dijera eso, porque él me había dicho que no estaban juntos. Entonces, ¿cómo?, ¿por el Espíritu Santo?”, declaró la actriz en entrevista con Univisión.
Por si fuera poco, Jacky también reveló que sufrió maltrato sicológico de parte de una de sus exparejas. Además de que tampoco la pasó bien durante el tiempo que estuvo junto a Valentino Lanús, con quien muchos pensaban que llegaría al altar. “Me dijo: ‘Jacky, te amo con todo mi corazón, pero soy hombre y los hombres somos así, la fidelidad no está hecha para nosotros, somos animales’.
“Claro que me rompió el corazón. Yo fui capaz de meter las manos al fuego por él. A partir de ese momento decidí no meter las manos al fuego por nadie. Un día que me desperté y dije: ‘Se acabó’. Yo creo que fue Dios a través de los rezos de mi familia que me sacó de ahí”.












