Jacqueline Andere celebró su cumpleaños 88, por lo que recordamos uno de sus lazos familiares menos conocido, el que entabló con su padre, Carlos Andere, a quien, a pesar de haber conocido desde su más tierna infancia, ignoraba que era su progenitor.
En una entrevista que Matilde Obregón sostuvo con la primera actriz, en febrero, confesó que su madre, doña Herlinda se embarazó de ella a los 14 años y dio a luz a los 15. Andere describió a su mamá como “la descarriada de la familia”, pues así era considerada por su parentela.
Como reveló a la periodista, aunque su madre siempre estuvo enamorada de su padre, don Carlos, su relación nunca pudo concretarse ya que, al momento que se embarazó, su madre aún era una adolescente y su progenitor ya tenía la mayoría de edad.
Fue entonces que, a pesar de que doña Herlina y don Carlos seguían viéndose y, él, visitaba frecuentemente la casa de su madre, Jaqueline no estaba al tanto de que ese hombre que visitaba a su mamá se trataba de su padre. “Mi mamá siempre me decía ‘cuando cumplas 15 años, te voy a contar un secreto’. Sí lo conocía, pero no sabía que era mi papá, todo mundo lo sabía, menos yo. Carlos iba a la casa y salía a comer con mi mamá y todo, ¿por qué ese ocultamiento?, nunca me enteré”, relató.
Cumplen la promesa
Pero Andere no tuvo que esperar a cumplir los 15 para que la intuición le diera la respuesta de que don Carlos era su padre pues, una tarde, cuando aún tenía 13 años, un amigo de su madre le hizo una sugerencia: que al crecer dedicara su vida a la medicina, pues de esa manera podría curar las dolencias que, por esa época, ya aquejaban a su padre. “‘Oye, Jaquita, ¿tú qué quieres ser de grande?’. Le dije ‘yo quiero ser artista’, (a lo que él contestó) ‘pues sí, es bonito, pero ¿no te gustaría mejor ser una doctora?, para que cuides a Carlos’. Fue entonces que, en cuanto estuvo a solas, Andere fue en búsqueda de respuestas y, en un álbum familiar, halló una fotografía de la juventud en donde aparecían su madre y don Carlos, momento en que se percató de que ella era idéntica a él, cuando era joven. “Él llegaba y ya lo veía yo de otra manera; siempre se siguieron amando, siempre, siempre”, dijo sonriente.
Últimos años
Aun con las ausencias de su padre, la actriz lo trató hasta sus últimos días, cuando don Carlos ya estaba muy enfermo, por el alcoholismo que padecía. Andere recuerda que, de ser un hombre elegante y de gran hidalguía, comenzó a vivir en un hotel, a vagar por las calles, además de que, un tiempo, fue internado en una clínica de rehabilitación, en la que, tras ser sometido a terapias intrusivas, comenzó a padecer alucinaciones.











