"Sara Regalado * CP""La fórmula secreta"", una cinta de 1964 ganadora del Primer Concurso de Cine Experimental realizado en México, es un filme que a través de una imagen universal, como la de Coca-Cola, lanza una crítica a la pérdida de identidad de la clase media de aquellos anos, y fue presentado este fin de semana en el marco de la Semana de Jaime Sabines, por Juan Pablo Rulfo, hijo de Juan Rulfo, y el comentarista Omar Chanona.
En su creación participaron tres grandes: Rubén Gámez, uno de los mejores fotógrafos de cine de entones, dirigió y hizo guión y la fotografía del largometraje; los textos narrativos que en la cinta se escuchan fueron escritos por la pluma de Juan Rulfo, considerado para muchos el mejor narrador mexicano, y la voz narrativa en la historia fue puesta por Jaime Sabines, quien se concebía como un poeta de todo a todo y lo demostraba no sólo en sus versos, en su hablar, en su caminar, en la forma de declamar; el tenía también voz de poeta, y esto quedó inmortalizado en ""La fórmula secreta"".
El concurso de cine experimental en el que la cinta se hizo acreedora a cuatro reconocimientos, fue convocado luego de un agotamiento de temas en el Cine Mexicano, que para entonces ya iba saliendo de su época de oro. Dentro del jurado calificador estuvieron personajes como Efraín Huerta, Francisco Cabrera, Jorge Ayala Blanco, Luis Spota, Pepe de la Colina, Adolfo López Portillo, Rolando Aguilar, Manuel Esperón, Roberto Bátiz y Carlos Estrada.
Como concursantes también estuvieron Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Juan García Ponce, Luis Bunuel, José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, José Luis Cuevas, entre muchos otros.
Según una anécdota de Omar Chanona, confirmada por Juan Pablo Rulfo, hijo del escritor, Juan Rulfo aceptó participar en la cinta que Gámez le proponía sólo con la condición de que Jaime Sabines fuera el narrador, pues sabía que ""la resonancia de la poesía estaba implícita en su voz"", comentó Chanona, quien invitó a ver la cinta completa en la página de internet www.tu.tv.
Respecto a la relación que había entre Gámez, Sabines y Rulfo, el hijo de éste último platica: ""Bueno, Rubén era un hombre muy difícil, muy iracundo, pero era un hombre bueno; creo que cada quien vivía en su mundo, más que frecuentarse se tenían un gran carino y una gran conexión"".
"











