Jaime Sabines en las artes visuales

La muestra permanecerá en el centro cultural San Ángel y la Casa Jaime Sabines hasta el 30 diciembre. Cortesía
La muestra permanecerá en el centro cultural San Ángel y la Casa Jaime Sabines hasta el 30 diciembre. Cortesía

La exposición “Es la sombra del agua” rinde homenaje a Jaime Sabines (1926-1999) por su centenario: poeta que fue crucial para toda una generación, afirma la periodista Pilar Jiménez Trejo, quien curó la muestra junto a Luis Ignacio Sáinz.

La propuesta se conforma por alrededor de 100 piezas de 85 artistas; cuatro de ellas provienen de acervos privados y, entre las firmas más destacadas, se encuentran las de Gilberto Aceves Navarro, Pablo Rulfo, Alberto Castro Leñero y Gabriel Macotela, entre otros.

Jiménez Trejo, quien ha dedicado buena parte de su trabajo profesional a investigar la vida y obra de Sabines, señala que hay varias generaciones de artistas para los que el poeta chiapaneco fue una lectura obligada, recurrente. Llegaron a Sabines por los poemas amorosos y luego siguieron con temas que atañen a la condición humana: la soledad, la muerte.

Junto a Luis Ignacio Sáinz, reconocido crítico de arte y asesor cultural en la alcaldía, pensó en diversas actividades en homenaje a Sabines. Primero fue una serie de mesas redondas con académicos de la UNAM que abordaron a Sabines como una presencia literaria que atraviesa temas universales que son constantes.

Después plantearon la exposición en la que ambos seleccionaron a “artistas que son lectores de Sabines, que habían trabajado en algunos libros y por supuesto de todos los fotógrafos que fotografiaron a Sabines en vida”. Resalta, en esta línea, el trabajo de los fotógrafos incluidos en la muestra: Daisy Ascher, Gilberto Chen, Maritza López, Ulises Castellanos, Rogelio Cuéllar, Eliane Cassorla, Eunice Chao, Barry Domínguez y Roberto Portillo.

Además, habrá tres mesas redondas que, se planea, coincidan con la Noche de Museos “porque la Casa Jaime Sabines se ha ido revitalizando en el último año y medio”. Añade que le hicieron la invitación a los artistas bajo la única condición de presentar obra que tuviera que ver con un poema.

“El resultado está ahí, con las emociones que deja Sabines. También hay algunos artistas que conocieron y convivieron con Sabines, como Aceves Navarro, y que fueron préstamos de coleccionistas que quisieron sumarse con dos o tres obras de artistas que ya no están y son relevantes justamente por esta cercanía”, refiere Jiménez Trejo.