Entre canciones, mensajes y momentos espontáneos, Jason Mraz regresó a la Ciudad de México para ofrecer un concierto lleno de romanticismo.
Mraz apareció con guitarra en mano y segundos más tarde se escucharon los acordes de “Love someone”. El público comenzó a cantar desde los primeros segundos, a lo que él respondió: “Increíble”.
Sin detener el ritmo, el repertorio avanzó con “Have it all”, donde el tono cambió y dio paso a uno de los ejes de la noche: un discurso enfocado en lo emocional. Y es que, Mraz utilizó el escenario para reflexionar con sus fans. “Ojalá tengas la oportunidad de compartir lo que eres con generosidad. Que entiendas lo que significa el corazón y que tomes decisiones desde ahí. El mundo es un lugar extraño, pero yo recurro a la música. Esta es mi música, este es mi amor, este es mi refugio”, expresó.
Hacia la recta final, el concierto integró “93 million miles”, con la incorporación de una saxofonista, seguido de “I won’t give up” y “No plans”, antes de encaminar el cierre.












