Javier Marín, el Frankenstein de la escultura

Obra De cabeza, que el artista suele llamar Hugo Sánchez. Agencias
Obra De cabeza, que el artista suele llamar Hugo Sánchez. Agencias

En su estudio, el escultor Javier Marín –quien cree en el trabajo colectivo y colabora con artesanos y diferentes creadores– siempre tiene más de una pieza en construcción.

Como si fuera el creador de Frankenstein, toma diversas piezas en barro para luego formar una sola, de pequeño o gran tamaño. Marín no suele ponerles nombres poéticos, sino más bien sencillos, como Sin título I, II . O  llamarlas según la acción que estén llevando a cabo. Sin embargo, hay veces que le gusta usar apodos cómicos al referirse a sus esculturas (aunque nunca aparecen así en una exposición). 

Algunas de sus obras se presentan actualmente en su exposición “Javier Marín. Terra. La materia como idea”. Hasta 17 de enero de 2016 se podrá apreciar la muestra en el Palacio de Cultura Banamex: alrededor de 90 obras en barro del escultor mexicano; desde su primera pieza, Banquito, hasta Reflejo VII, un caballo de casi seis metros hecho este año especialmente para la muestra. 

Con “Terra. La materia como idea” lograrás conocer el quehacer escultórico y los diversos procesos experimentados por Marín en su oficio.