Jenna Ortega fue víctima de bullying

Jenna Ortega disfruta de los beneficios de ser una actriz exitosa. Si bien, se la ve muy segura a la hora de hablar con los medios lo cierto es que esto no siempre fue así. En su época de adolescente llegó a ser víctima de bullying. Incluso reveló que le costó mucho tiempo lograr superar sus inseguridades por las cosas que le decían.

Fue en una entrevista reciente que dio Jenna Ortega en donde se refirió a esta etapa de su vida. Para la actriz fue bastante traumática. Pronto la noticia era viral en redes sociales, es que a muchos les costó mucho trabajo creer que alguien se burlara de ella y lo hiciera por una cualidad física que le costaba esconder para no ser atacada.

Todo cambió con el estreno de Merlina pero eso no evitó que con anterioridad se rieran de ella. Según detalló, el supuesto “defecto” por el cual se burlaban de ella fue su cabello. En ese sentido, sostuvo que no solo era porque su melena siempre fue muy oscura sino porque además era “muy peluda” en general. Incluso, detalló que el hecho de ser “latina” también le valió más de una crítica.

“Era muy peluda. Tengo el pelo oscuro. Soy latina”, confesó Jenna Ortega al recordar que todo esto la llevó a tener pánico de mostrarse tal y como era. “Recuerdo que estaba insegura sobre el vello de mis piernas, pero más sobre el de mis brazos”, agregó la actriz, tras asegurar que llegaron hasta ponerle un apodo horroroso en aquellos años.

La protagonista de Merlina explicó que “había una chica, a la que consideraba mi ‘amiga’, que me decía que tenía brazos de gorila. Así es como ella los llamaba, porque tenía el pelo muy largo en los brazos”. Agregó que la situación comenzó a mejorar cuando su madre finalmente la dejó afeitarse las piernas y le enseñó cómo hacerlo.

Pero cuando Jenna Ortega salió del baño ese día, su madre “se dio cuenta de que también me había afeitado los brazos”. El bullying por ser peluda la afectó de tal manera que la actriz sigue haciéndolo todos los días. “Era una inseguridad muy profunda y nadie volvió a abordarla, pero, hasta el día de hoy, me afeito los brazos a diario”, concluyó.