En la vida como en el cine, las cosas pueden salir mal. Así lo experimentó Jennifer Lawrence, quien se encontraba filmando una escena de riesgo de la película Don’t look up, cuando un fragmento de vidrio voló hacia su párpado y la lastimó.
En la escena, un bote de basura caía por una ventana a un costado de Jennifer. Parecía ser algo de rutina para el staff, pero el accidente ocurrió en un abrir y cerrar de ojos sin que nadie hubiera previsto un riesgo así. De entrada, algunos pedazos de cristal que se desprendieron de la ventana alcanzaron a lastimar a Jennifer, quien lanzó un grito y se dejó caer al suelo cubriéndose el rostro.
Preocupados por el bienestar de la protagonista y para asegurarse de que la herida que el vidrio ocasionó en su párpado no había logrado hacer daño en el interior de su ojo, fue llevada de inmediato al hospital para recibir atención médica. Por fortuna, el daño fue superficial.
Naturalmente, las escenas restantes se suspendieron y todo lo que estaba programado se movió para otro día, mientras Jennifer se recupera y recibe los cuidados necesarios para que vuelva en prefecto estado. La actriz está cobrando cerca de 14 millones de dólares por protagonizar el filme junto a Leonardo DiCaprio. Aun así, es probable que reciba alguna bonificación para cubrir los gastos derivados del incidente.












