El lunes a eso de las 12:00 horas en las redes sociales se empezó a compartir el acta que daba a conocer al ganador del Premio Centroamericano de Poesía Rodulfo Figueroa, en su convocatoria 2016. El título ganador fue Tequila a go gó, bajo el seudónimo “Profesor Zovek”, y la identidad del autor fue descubierta al abrirse la plica ante el notario público número 16 de Tuxtla Gutiérrez: el poeta Jeremías Marquines Castillo, de Tabasco.
De acuerdo con el acta el jurado calificador integrado por Laura Solórzano, Carmen Villoro y Jorge Sauza, se reunieron el 22 de julio en la ciudad de Guadalajara para otorgar el primer lugar al título antes mencionado, “por la utilización acertada de recursos técnicos formales, como la multiplicidad de la voz poética, la riqueza metafórica, uso de puntuación, paréntesis, diálogos, que le dan la plasticidad y dinamismo y a la vez mantienen la unidad textual”, según se lee en el acta.
Expresa el jurado que también encuentran en la obra escrita por Jeremías “un rescate poético de la memoria, la expresión de una realidad actual de desgarramiento social en el país”.
Cuarto Poder tuvo el acceso para entrevistar al poeta ganador, vía telefónica desde Guerrero, donde reside. “Buenas noches. ¿Quisiera dar unas palabras por ser el ganador de esta convocatoria?, se dialogó con el escritor, que de manera amable respondió: “Es un premio para mí muy importante porque pertenece a un estado vecino a donde yo nací; sobre todo porque Chiapas es un estado muy significativo para mí, que comparte muchas similitudes con Tabasco, y era uno de los pendientes que yo tenía dentro de los premios de poesía que he ganado, humildemente, pues he ganado casi todos los de la región, y este era un premio que estaba ahí como pendiente”.
Se le preguntó sobre el título del poemario, por lo que dijo: “Tequila a Go Gó es el nombre de la primera discoteca que existió en Latinoamérica, y se fundó aquí en Acapulco, en los años 60, y es simbólica porque no solamente es el asunto de esta discoteca, sino que con esta discoteca se detona una parte del México moderno en la cuestión turística, pero, obviamente, a toda explotación turística corresponde también una explotación humana.
“Entonces, al mismo tiempo que se inaugura la discoteca y que se tiene grandes ganancias, en ese momento comienza aquí una etapa muy dolorosa en lo que desata el periodo de la Guerra Sucia y la insurgencia de Lucio Cabañas. Obviamente este es un conflicto que pasó inadvertido para muchos mexicanos en todos esos años (60, 70 y 80), pues el Estado trató de silenciar todo este proceso de matanzas a campesinos y desaparecidos políticos, y toda esta secuela enorme de tragedia, de abuso, tuvo su salida recientemente o su expresión con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa”.
Sobre el tema, el maestro abundó: “Son vasos comunicantes todos los movimientos insurgentes, se tuvo el referente de Ayotzinapa, y que también se expresa hoy a través del movimiento magisterial. Entonces, el libro involucra todos esos procesos como una recuperación de la memoria histórica que pretendió ser olvidada. A través de la recopilación de la memoria lírica y empleando algunas cuestiones poéticas, construyo una historia que se expresa a través de un recurso que se llama narratología lírica, que es una especie de relato ficticio construido a partir de los sucesos de la memoria. Es un libro que expresa indignación y expresa enormes momentos de ternura”.
Para mañana la segunda parte de la entrevista en la que el maestro habla de sus publicaciones galardonadas, así como de la finalidad que tiene la poesía en nuestros días y para qué sirve, sobre su oficio como poeta y su opinión sobre algunas cuestiones escandalosas de los premios y convocatorias.












