Joaquín Cosío, el poeta que estuvo en Chiapas

Joaquín Cosío, el poeta que estuvo en Chiapas

Sin dejar a un lado su faceta de actor, Joaquín Cosío (Nayarit, 1962) tiene una actividad alterna que es la poesía, la cual no es tan conocida como su labor en el cine nacional, ya que, afirma, es “más lenta y más personal”.

Desde los 17 años tuvo un acercamiento con la literatura, y desde entonces ha escrito tres libros: el primero fue una novela, el segundo es sobre teatro y el tercero se trata de un poemario, mismo que presentó en la librería José Emilio Pacheco del Fondo de Cultura Económica de esta ciudad, al lado de Balam Rodrigo, Fausto Carámbura y Fernando Trejo.

El título es Bala por mí el cordero que me olvida y fue publicado por Ediciones Sin Nombre. En palabras del propio autor, es un libro dedicado a Ciudad Juárez y que se divide en cuatro temas: “La ciudad que no vuelve”, “Toda mujer es secreta”, “Poemas familiares” y “Mutis”.

Refirió el histrión que las propuestas hablan de la relación que tiene con Ciudad Juárez, lugar en el que vivió, por lo que estos poemas abrevan de las emociones que le produce el que ahora la ciudad fronteriza se haya vuelto tan violenta.

En su presentación, dijo que la poesía viene del interior, “de una especie de impulso, de una especie de voz interior muy extraña, que es difícil intentar explicarla”. Asimismo, sostiene que la poesía es un poco más difícil para él en comparación con la actuación, que es la parte más divertida porque es como jugar a ser otro.

Balam Rodrigo destacó en su intervención que él conoció a José Joaquín Cosío como poeta a través de un libro de poesía colectivo publicado en 1999 en la colección El Ala del Tigre, coordinada por Vicente Quirarte y Marco Antonio Campos, llamado Cíbola: cinco poetas del norte.

Contó Balam que David Ojeda —a quien Cosío considera su maestro en la poesía— fue uno de los que tocó la latitud norte de la misma manera que Juan José Arreola o Juan Bañuelos, mediante una serie de talleres literarios a lo largo del país, y fue precisamente David Ojeda uno de los que formaron una camada de escritores en Ciudad Juarez, entre los que se encuentra Joaquín Cosío.

Sobre el libro, apuntó que en la primera parte el autor habla de un mundo de lamentaciones en el que se ha convertido Ciudad Juárez, con poemas de corte testimonial. También hay referencias sobre el paisaje, a los elementos que hay en la ciudad, con una poesía emotiva dedicada no solo a las circunstancias sino a la memoria.

Fausto Carámbura, por su parte, comentó que Joaquín se asombra, a través de este libro, de las cosas, de su sentir y de sus pesares, y es también un título de autoexploración porque busca unir lo que nunca estuvo unido para descubrir un mundo distinto.