A 23 años del fallecimiento de Joaquín Vásquez Aguilar, “Quincho”, el poeta oriundo de Cabeza de Toro, en el municipio de Tonalá, Chiapas, fue recordado a través de remembranzas, anécdotas y poesía en el Museo de la Marimba, ante un grupo de amigos y escritores allegados al autor homenajeado.
Fue la poeta y promotora cultural Chary Gumeta quien reunió, como cada año, a amigos y conocidos del escritor que fue encontrado muerto en los primeros días del mes de enero de 1994, poco después del levantamiento armado de Ejército Zapatista de Liberación Nacional EZLN.
Roberto Chanona, Sofía Mireles Gavito, Francisco Álvarez Quiñones, Sonia de la Rosa, entre otros creadores y amigos de “Quincho”, participaron en este réquiem.
Chary Gumeta afirma que, mientras ella viva, el autor de Erguido a penas siempre será recordado en estas fechas, pues siempre habrá un lugar donde se pueda hacer este homenaje que ya lleva realizando varios años.
Por su parte Roberto Chanona recordó a quien fue su amigo y compañero, con un texto en el que, además, abordó la situación social y política actual del país, la cual, a su parecer, no ha cambiado nada desde que “Quincho” partió de este mundo.
Francisco Álvarez Quiñones pronunció un discurso en memoria de su amigo, una persona que amaba la cultura, un bohemio y aventurero con el que vivió grandes momentos que son recordados con nostalgia. Y quienes cerraron la noche fueron Sofía Mireles Gavito y Sonia de la Rosa, que al igual que los demás compañeros evocaron al poeta relatando algunas vivencias.
Sofía Mireles platicó que conoció a Joaquín cuando llegó a verlo con la intención de pedirle trabajo en la naciente casa de la cultura de Tonalá, para un taller de creatividad literaria que no se pudo concretar, pero a partir de ahí se hicieron grandes amigos.












