Joven que pidió dinero se compró auto de lujo

En los últimos años han proliferados las historias de éxito en internet, donde los usuarios apoyan para causas nobles ya sea con donativos o con difusión de su caso para encontrar ayuda. Sin embargo, no todos estos relatos tratan de éxito o situaciones favorables, pues también están las contrapartes.

Una joven en Italia, después de expresar su orientación sexual, se vio afectada y pero más tarde su vida dio un giro por completo. El nombre de la protagonista de esta historia es Malika Chalhy, quien nació en Castelfiorentino en 1998. Su padre es de origen marroquí, mientras que su madre es italiana.

Todo comenzó a mediados de enero del presente año cuando sus padres la echaron de casa por haberles confiado a través de una carta que se había enamorado de una chica y esto no iba de acuerdo con lo que sus padres deseaban. Al encontrarse sin hogar y sin poder recuperar sus pertenencias personales porque cambiaron la cerradura de la puerta de su casa, Malika presentó una denuncia ante la policía.

Esta y otras declaraciones fueron presentadas para el sitio italiano Fanpage.it, por medio de su canal de Youtube, que generalmente recaba testimonios, historias y demás noticias de aquel país. Además, en dicho video se puede observar que Malika muestra algunos de los 20 mensajes de voz que fueron supuestamente enviados por su madre y su padre después de la declaración respecto a su orientación sexual, además de insultos y amenazas.

Tres meses después de la denuncia, la joven de 22 años aún se encontraba sin la posibilidad de entrar a su casa para recuperar su ropa. De tal forma que para superar esta difícil situación recibió ayuda de su prima, quien decidió abrir dos recaudaciones de fondos en la página Go Fund Me para ayudar a Malika. En primera instancia, recolectaron la cantidad de casi 170 mil dólares, y la segunda rondaba los 15 mil dólares.

Con este dinero, la idea era que la joven consiguiera un lugar para vivir y reponer algunas de sus pertenencias. No obstante, dirigió los fondos hacia otro lado, pues decidió comprar un auto Mercedes Benz Clase A, con el cual básicamente habría gastado todos los recursos conseguidos. Y aunque al principio Malika lo negó, argumentando que no era suyo, después no tuvo más alternativa que reconocer que sí había comprado este lujoso coche con el dinero donado por las personas que se solidarizaron con su causa, lo cual ha dividido la opinión pública.

Varios medios de Italia indican que el resto del dinero lo ha utilizado para pagar otras necesidades, como el alquiler de un hogar, dentista y deseos personales, incluso un perro.