Juan Gregorio Regino celebra su llegada a AML

Con su incorporación buscan resguardar lenguas originarias. Cortesía
Con su incorporación buscan resguardar lenguas originarias. Cortesía

El poeta y etnolingüista mazateco Juan Gregorio Regino (Soyaltepec, 1962) considera “un importante precedente” a su reciente incorporación a la Academia Mexicana de la Lengua (AML), como miembro correspondiente en su natal Oaxaca, y afirma que desde ese organismo buscará velar por el mantenimiento y la revitalización, la redinamización y el desarrollo de las lenguas indígenas.

“Me parece valioso que haya apertura por parte de la academia. Es un acto de avanzada de su parte. Creo que las demás instituciones de este tipo también tendrían que abrirse a esta multiculturalidad y este multilingüismo del país. México no puede entenderse sin esos elementos”, explica.

“Más que un acto de justicia, me parece un acto de inclusión, de apertura, de diálogo, que tanta falta hacen, y hasta de compañerismo. Que no nos vean segregados a los indígenas, como ocurre siempre, que las políticas hacen programas, normas, leyes para estas culturas. Tenemos que rebasar esta forma de ver a lo indígena, de ver lo otro para hacer una sociedad más incluyente”, señala.

La llegada del también promotor cultural a la AML responde a una iniciativa del historiador y filósofo Miguel León-Portilla de incorporar a ese organismo --del cual es miembro desde 1962-- a hablantes y especialistas en lenguas originarias. Así, en 2010, se integró el antropólogo Patrick Johansson; en 2012, la poeta maya Briceida Cuevas; y, en 2013, el también vate náhuatl Natalio Hernández.

Juan Gregorio Regino señala que toda la responsabilidad y tarea de resguardar y revitalizar las lenguas originarias en México se ha dejado a los hablantes de las mismas, cuando debería ser un asunto nacional.

Adelanta que uno de sus principales intereses como parte de la AML estará enfocado en la parte estética, la parte literaria. Al respecto, precisa que entiende a la literatura no sólo como aquello que está escrito, sino también al arte de la creación oral, a la que denomina oralitura.