Al escuchar la palabra western se piensa en el vaquero americano que calza botas, usa sombrero texano y monta a caballo por el oeste. Lejos de ese estereotipo, en México existió una clase especial de western, cuya misión no era enfrentar bandidos o indios, sino afrontar un desolador destino que no tiene algo que ofrecerle. Este personaje nace de la pluma de Juan Rulfo hace ya algunos años.
A unos días de que se cumplieran los 98 años del nacimiento de uno de los escritores más grandes que ha dado México al mundo, y como sabemos que la obra de Rulfo trascendió más allá de la literatura, es recordado por su presencia en el cine y la música.
Rulfo en el cine
Diles que no me maten. La película se filmó en 1985 y el encargado de dirigirla fue el venezolano Freddy Siso.
Rulfo aeternum. Se trata de una película basada en el famoso cuento “La herencia de Matilde Arcángel”, cuya adaptación corrió a cargo de Rafael Corkidi (muchas veces colaborador de Alejandro Jodorowsky). La película es de 1992.
El gallo de oro. Desde el principio, este texto fue pensado como guión para cine. Y sí, se llevó a la pantalla grande. De hecho, existen dos versiones, una de Roberto Gavaldón grabada en 1964 y en 1984 Arturo Ripstein retomó la historia y grabó El imperio de la fortuna.
El despojo. Se trata de otro guión cinematográfico, esta vez dirigido por Antonio Reynoso y para el cual Juan Rulfo creó completamente el guión y el argumento del mismo.
Rulfo en la música
La influencia del trabajo literario de Juan Rulfo se siente con mayor fuerza en el cine, sin embargo, también está presente en la música.












