En la recientemente concluida XXXI Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el ensayista, dramaturgo, cronista y narrador Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) tuvo presencia en la divulgación de su nuevo libro La utilidad del deseo (Anagrama, Colección Argumentos, 2017): manual que continúa la faena iniciada en los libros Efectos personales (2001) y De eso se trata (2008). Ensayos literarios encumbrados en una erudición sorprendente, absoluta, axiomática, cordial y motivadora.
En la cuarta de forros, los editores reproducen un comentario del crítico mexicano Cristopher Domínguez Michael: “Sé que a la hora de los fantasmas Villoro juraría como cuentista, pero lo tengo entre nuestros mejores críticos”. Sorprende como el autor de Dios es redondo se pasea con acierto por los territorios de la novela, el cuento, el ensayo, la dramaturgia, el relato para niños, la conferencia y la crónica. Juan Villoro es, hoy por hoy, una figura clave, trascendente, de la literatura mexicana contemporánea.
“Escribo ensayos literarios con la misma exaltación o, digamos, con la misma intención de cuando escribo cuentos, novelas, crónicas. No hay diferencias. En este libro me detengo en escritores; a veces olvidamos que son seres humanos con determinadas características y determinadas pasiones que vivieron en determinadas circunstancia: escribo de ellos en clave narrativa. Me valgo de los resortes de la ficción con datos comprobables pero contaminados por la especulación”, comentó en entrevista con La Razón el autor de Los Culpables, exitoso volumen de cuentos, reconocido por la embajada de Francia en México con el Premio Antonin Artaud en 2008.
“Espero poder trasmitir al lector esa misteriosa experiencia de la lectura. Si el lector de este libro sale a buscar una edición de Robinson Crusoe, las novelas de Dostoievski, los cuentos de Gogol o las cartas de (Juan Carlos) Onetti, por ejemplo, creo que esta publicación ha servido de algo”.












